La española El Ganso desembarca en Colombia con una tienda en Bogotá y acelera su expansión en América Latina
La compañía madrileña abrió su primer establecimiento colombiano en el centro comercial El Retiro de la mano del grupo regional BMG. Colombia se convierte en el sexto mercado latinoamericano de la marca, que busca superar los €100 millones de facturación anual en 2028.

La firma española de moda El Ganso desembarcó oficialmente en Colombia con la apertura de su primera tienda en Bogotá, incorporando un nuevo mercado latinoamericano a la estrategia de expansión internacional con la que pretende llevar su facturación por encima de los €100 millones anuales en 2028.
El establecimiento está ubicado en el centro comercial El Retiro, uno de los espacios comerciales vinculados con el segmento premium de la capital colombiana. La apertura supone la primera presencia física de El Ganso en el país y se realizó de la mano de BMG, el grupo panameño que ya desarrolla la marca española en otros mercados de América Latina.
Colombia se convierte así en el sexto país de la actual red latinoamericana de El Ganso, junto con Chile, México, Panamá, Ecuador y Perú. El modelo de operación varía según el mercado: Chile está gestionado directamente por la compañía española; en México trabaja junto a Sordo Madaleno, mientras BMG opera la marca en Panamá, Ecuador y Perú y ahora incorpora también el mercado colombiano.
La llegada a Bogotá trasciende, por lo tanto, la apertura de un nuevo local. Refleja el creciente peso de América Latina dentro de una compañía que, después de atravesar varios años de reestructuración, volvió a crecer y se prepara para iniciar una nueva etapa de internacionalización.
El Ganso construyó durante dos décadas una identidad propia alrededor de la moda masculina, combinando una estética europea informal con colores y elementos de inspiración preppy. La compañía atravesó diferentes etapas societarias y de expansión, incluida la entrada de L Capital —actual L Catterton— en 2015 y la posterior recompra de su participación por parte de la familia Cebrián en 2018, cuando recuperó el 100% del capital.
Tras aquel período, la prioridad pasó de crecer aceleradamente a recuperar estabilidad y rentabilidad. Con ese proceso completado, la expansión vuelve ahora al centro de la estrategia, aunque bajo un modelo más selectivo.
América Latina gana protagonismo
La compañía ya había identificado a América Latina como uno de los principales motores de su nueva etapa internacional. Al cierre de 2024, contaba con cuatro tiendas en México y 14 corners en los grandes almacenes Liverpool; dos establecimientos propios en Chile; dos tiendas en Ecuador; otras dos en Panamá y un local en Perú.
La entrada en Colombia permite ampliar esa red hacia uno de los principales mercados de consumo de Sudamérica.
Además, la relación de El Ganso con la región no se limita a vender ropa. La empresa trasladó parte de su producción a Colombia y Perú, una decisión que justificó por factores relacionados con los aranceles, la proximidad y la reducción de distancias.
América Latina comienza así a cumplir una doble función dentro de la estrategia de la compañía española: como mercado para ampliar las ventas y como parte de una cadena de suministro más próxima a los países donde busca crecer.
El desembarco colombiano coincide además con un momento especialmente relevante para El Ganso, que celebra dos décadas desde la apertura de su primera tienda y vuelve a mostrar cifras de crecimiento después de los años de reestructuración.
La compañía cerró 2025 con una facturación cercana a €78 millones y proyecta alcanzar alrededor de €84 millones en 2026. Su hoja de ruta contempla posteriormente €93 millones en 2027 y €102 millones en 2028, superando así la barrera de los €100 millones y, de cumplirse las previsiones, dejando atrás su anterior máximo histórico de ventas.
La internacionalización será una de las principales herramientas para alcanzar ese objetivo.
Aunque América Latina ocupa una posición central, El Ganso también prepara una nueva ofensiva en Europa. La compañía pretende volver a crecer mediante tiendas independientes en mercados europeos donde actualmente buena parte de su presencia depende de acuerdos con grandes almacenes. Francia continúa siendo especialmente importante al mantenerse como su segundo mercado después de España.
Al cierre de 2025, la firma contaba con alrededor de 180 puntos de venta entre tiendas propias, franquicias y otros formatos comerciales. El dato representa una recuperación progresiva después de cerrar 2024 con €69 millones de ingresos y volver posteriormente a acelerar su crecimiento.
Sin embargo, el nuevo plan no se apoya exclusivamente en sumar establecimientos.
El Ganso prepara también la renovación de su red comercial en España y Portugal, donde contempla entre 10 y 12 nuevas aperturas, mientras refuerza el negocio digital. La compañía ya comenzó a vender a través de marketplaces internacionales como Zalando y Amazon, buscando que el ecommerce acompañe la expansión física y reduzca la dependencia de un único canal.
La moda femenina representa otro de los pilares del proyecto. Aunque la identidad de El Ganso ha estado históricamente vinculada con el hombre, la empresa creó por primera vez un equipo dedicado específicamente a desarrollar esta categoría y pretende llevarla progresivamente hasta alrededor del 20% de su negocio.
Moda femenina, digitalización, renovación de tiendas e internacionalización conforman así las cuatro grandes palancas de crecimiento de la compañía hacia 2028.
En ese esquema, Colombia ofrece una oportunidad relevante. Bogotá se ha consolidado como una plaza atractiva para marcas internacionales que buscan captar al consumidor urbano latinoamericano, mientras el uso de socios regionales permite a las empresas europeas reducir el riesgo y la complejidad asociados con el ingreso directo a un nuevo país.
BMG cumple precisamente esa función para El Ganso. Su experiencia previa gestionando la marca en Panamá, Ecuador y Perú proporciona a la compañía española una plataforma ya familiarizada tanto con su producto como con las particularidades comerciales de la región.
El modelo evidencia también una estrategia internacional más flexible que la desarrollada durante las primeras etapas de crecimiento de la empresa. En lugar de apostar exclusivamente por tiendas propias, El Ganso combina operaciones directas, socios locales, presencia en grandes almacenes, puntos multimarca y comercio electrónico dependiendo de cada mercado.
La tienda de Bogotá puede parecer una apertura más dentro de una red de alrededor de 180 puntos de venta, pero su importancia estratégica es mayor. El Ganso entra en una de las principales economías latinoamericanas, extiende su presencia regional a seis países y refuerza uno de los pilares internacionales con los que aspira a superar los €100 millones de facturación en 2028.
Para una compañía española que dedicó los últimos años a recuperar estabilidad y rentabilidad, el desembarco en Colombia representa otro paso en el tránsito desde la reestructuración hacia una nueva fase de crecimiento.



