La inflación de la eurozona sube al 2,9% impulsada por el encarecimiento de la energía
La inflación anual de la eurozona aumentó hasta el 2,9% en julio, frente al 2,8% registrado en junio, impulsada principalmente por el repunte de los precios de la energía. Los nuevos datos mantienen la inflación por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo y refuerzan las expectativas de que el organismo mantenga una política monetaria prudente en los próximos meses.

La inflación volvió a acelerarse ligeramente en la zona euro durante julio, poniendo de manifiesto que las tensiones en los mercados energéticos continúan condicionando la evolución de los precios al consumo en la región.
Según la estimación preliminar, la inflación anual alcanzó el 2,9%, una décima por encima del dato registrado en junio, prolongando el periodo en el que la inflación permanece por encima del objetivo fijado por el Banco Central Europeo.
La energía vuelve a presionar los precios
El incremento de la inflación estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de la energía, consecuencia del aumento de los precios internacionales del petróleo en un contexto de tensiones geopolíticas.
Mientras tanto, la inflación en los servicios continuó siendo elevada y la inflación subyacente también registró un ligero aumento. En contraste, el crecimiento de los precios de los alimentos siguió moderándose, contribuyendo a limitar parcialmente la subida del índice general.
Una evolución desigual entre los Estados miembros
La evolución de la inflación continúa siendo muy diferente entre los países de la eurozona.
Algunas economías mantienen niveles de inflación significativamente superiores a la media, mientras que otras registran incrementos de precios mucho más contenidos, reflejando diferencias en los costes energéticos, la demanda interna y las políticas fiscales nacionales.
El BCE mantiene todas las opciones abiertas
Los nuevos datos llegan en un momento clave para el Banco Central Europeo, que deberá decidir en septiembre si mantiene los tipos de interés o vuelve a endurecer su política monetaria.
La combinación de una inflación persistente y un crecimiento económico más sólido de lo previsto mantiene abiertas las expectativas de nuevos ajustes si las presiones sobre los precios no remiten.
La economía resiste mejor de lo esperado
A pesar del contexto de tipos de interés elevados y mayores costes energéticos, la economía de la eurozona mostró una notable capacidad de resistencia durante el segundo trimestre.
El PIB creció un 0,4% respecto al trimestre anterior, superando las previsiones de los analistas y reduciendo, por el momento, el riesgo de una desaceleración más pronunciada.
La evolución de la energía marcará los próximos meses
La trayectoria de la inflación seguirá dependiendo en gran medida del comportamiento de los mercados energéticos y del contexto geopolítico internacional.
Mientras persistan las tensiones sobre el petróleo, el BCE continuará evaluando cuidadosamente los próximos indicadores antes de adoptar nuevas decisiones sobre política monetaria.



