La OCDE insta a Eslovaquia a fortalecer sus finanzas públicas y aumentar el empleo
El organismo considera que las reformas estructurales serán fundamentales para mejorar la competitividad, atraer inversiones y reforzar la resiliencia económica del país.

Eslovaquia tiene condiciones para consolidar un crecimiento económico más sólido y sostenible, pero deberá avanzar en el fortalecimiento de sus finanzas públicas, ampliar la participación laboral y acelerar las reformas estructurales, según el último informe económico publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El estudio reconoce que la economía eslovaca ha mostrado capacidad de resistencia frente a un contexto internacional marcado por la inflación, la desaceleración del crecimiento europeo y las tensiones geopolíticas. Sin embargo, advierte que los desafíos de largo plazo requieren una agenda de reformas más profunda.
Entre las principales recomendaciones figura la necesidad de recuperar una mayor disciplina fiscal.
La OCDE sostiene que mejorar la sostenibilidad de las cuentas públicas permitirá generar mayor confianza entre inversores, preservar la estabilidad macroeconómica y crear margen para financiar inversiones estratégicas en el futuro.
Otro de los ejes centrales del informe es el mercado laboral.
El organismo considera prioritario incrementar la participación de la población activa, desarrollar nuevas competencias profesionales e incorporar a más personas al mercado de trabajo para enfrentar los efectos del envejecimiento demográfico y la escasez de mano de obra en distintos sectores productivos.
La innovación y el aumento de la productividad también aparecen como factores determinantes para sostener la competitividad del país.
La OCDE recomienda reforzar las inversiones en digitalización, educación, investigación y desarrollo tecnológico, especialmente en un contexto donde la industria europea atraviesa una transformación impulsada por la inteligencia artificial, la automatización y la transición energética.
Si bien la industria automotriz continúa siendo uno de los motores de la economía eslovaca, el informe plantea la necesidad de diversificar la estructura productiva para reducir la dependencia de un número limitado de actividades.
Asimismo, propone avanzar en la simplificación regulatoria, mejorar la eficiencia del sector público y fortalecer un entorno más favorable para la inversión privada.
Como integrante de la Unión Europea y de la zona euro, la evolución económica de Eslovaquia tiene relevancia para el conjunto del bloque.
Unas finanzas públicas más sólidas y un mercado laboral más dinámico contribuirían a reforzar la competitividad europea en un escenario internacional cada vez más exigente.
La OCDE también destaca que la transición energética y la digitalización representan oportunidades para atraer nuevas inversiones industriales y modernizar la economía mediante proyectos de mayor valor agregado.
Las conclusiones del informe trascienden el caso eslovaco.
Para América Latina, muchas de las recomendaciones resultan igualmente aplicables. La disciplina fiscal, el fortalecimiento del empleo, la mejora de la productividad y la promoción de la innovación constituyen desafíos compartidos por numerosas economías que buscan crecer de manera sostenible y atraer inversión internacional.
El mensaje del organismo es claro: la estabilidad macroeconómica sigue siendo un requisito indispensable, pero el crecimiento de largo plazo dependerá cada vez más de la capacidad de implementar reformas que impulsen la competitividad, la innovación y el desarrollo del capital humano.



