La UE aprueba como novel food el hidrolizado de membrana de huevo de la española Eggnovo
La Comisión Europea autorizó el hidrolizado de membrana de cáscara de huevo producido enzimáticamente por la compañía navarra para su utilización en complementos alimenticios. La aprobación permite un consumo máximo de 500 mg diarios y concede a Eggnovo cinco años de protección de datos, abriendo un nuevo mercado para un ingrediente obtenido a partir de un subproducto de la industria del huevo.

Un material que durante años tuvo escaso valor para la industria del huevo está encontrando una nueva vida comercial dentro del creciente mercado europeo de ingredientes funcionales.
La Comisión Europea ha autorizado como novel food el hidrolizado de membrana de cáscara de huevo producido enzimáticamente desarrollado por la empresa española Eggnovo, permitiendo su utilización en complementos alimenticios dentro de la Unión Europea en dosis de hasta 500 miligramos diarios.
La decisión supone un importante avance regulatorio para la compañía navarra y refleja, al mismo tiempo, una tendencia que está ganando terreno dentro de la industria alimentaria europea: convertir subproductos de la producción agroalimentaria en materias primas de mayor valor mediante tecnología y procesos de economía circular.
Para Eggnovo, la autorización abre además una nueva etapa de expansión europea en un momento en el que la nutrición funcional, el envejecimiento saludable y el aprovechamiento eficiente de los recursos despiertan un creciente interés entre consumidores, fabricantes e inversores.
De residuo de la industria del huevo a materia prima funcional
La membrana es la fina capa situada entre la cáscara y la clara del huevo. En una industria que procesa millones de unidades, las cáscaras y sus membranas representan un flujo residual considerable.
Eggnovo construyó su modelo de negocio precisamente alrededor de ese recurso.
Fundada en Navarra en 2012, la empresa procesa actualmente varios millones de cáscaras de huevo al día procedentes de una amplia red de productores.
Mediante tecnología propia de extracción y procesamiento, la compañía recupera y transforma componentes de la membrana para desarrollar ingredientes destinados, entre otras aplicaciones, al mercado de los complementos alimenticios.
El modelo constituye un ejemplo de bioeconomía circular: obtener una materia prima de mayor valor a partir de un flujo que ya existe como consecuencia de otra actividad industrial.
Ese origen puede convertirse además en un argumento comercial relevante en Europa, donde fabricantes y consumidores prestan cada vez más atención al aprovechamiento de recursos, la reducción de residuos y la trazabilidad de las materias primas.
Qué implica la autorización europea
La regulación de los novel foods establece requisitos específicos para aquellos alimentos o ingredientes que no presentan un historial significativo de consumo en la Unión Europea anterior a mayo de 1997.
Superar ese procedimiento permite comercializar el ingrediente dentro del mercado comunitario bajo las condiciones establecidas en la autorización.
En el caso del producto desarrollado por Eggnovo, la UE permite utilizar el hidrolizado de membrana de huevo en complementos alimenticios con una ingesta máxima de 500 mg diarios.
Para los fabricantes europeos, la decisión aporta un marco regulatorio definido a partir del cual pueden desarrollar nuevas formulaciones.
Y para Eggnovo supone superar una de las principales barreras de entrada de cualquier ingrediente alimentario novedoso: conseguir la autorización necesaria para acceder al mercado único.
No es solamente colágeno
Uno de los aspectos más interesantes del producto es precisamente su composición.
Durante su desarrollo llegó a describirse como “péptidos de colágeno de membrana de huevo”, pero la denominación finalmente utilizada es más amplia: “hidrolizado de membrana de huevo (producido enzimáticamente)”.
La diferencia no es meramente semántica.
La membrana contiene colágeno de tipos I, V y X, pero también otros componentes como glucosamina, condroitina y ácido hialurónico, además de cientos de proteínas y otros compuestos.
Reducir el ingrediente exclusivamente al concepto de colágeno no reflejaría, por tanto, toda su composición.
Esto también permite diferenciarlo dentro de un mercado europeo de suplementos donde los productos de colágeno ya constituyen una categoría altamente competitiva.
Concentración frente a volumen
Otra diferencia potencial se encuentra en la cantidad utilizada.
Los suplementos tradicionales de colágeno suelen comercializarse en dosis considerablemente superiores, mientras que la propuesta de Eggnovo se basa en cantidades mucho menores.
La compañía sitúa alrededor de 300 mg diarios como dosis habitual recomendada de su ingrediente, frente al límite máximo de 500 mg diarios autorizado en la UE.
La propuesta comercial se apoya así en un concepto de concentración y composición, en lugar de competir exclusivamente mediante mayores cantidades de colágeno.
Esta característica puede resultar especialmente importante para los fabricantes, ya que dosis menores facilitan potencialmente la incorporación del ingrediente en formatos donde el espacio, el peso o el volumen disponible son limitados.
La puerta hacia los formatos líquidos
El proceso de hidrólisis puede abrir además una posibilidad particularmente interesante: desarrollar formatos líquidos.
La membrana de cáscara de huevo convencional presentaba limitaciones para determinadas aplicaciones debido a sus características físicas y al proceso de extracción.
Una versión hidrolizada amplía potencialmente las alternativas de formulación.
Esto puede resultar relevante en una industria de suplementos que está evolucionando más allá de las cápsulas y comprimidos tradicionales hacia shots, bebidas funcionales y otros formatos de consumo más convenientes.
Entre las áreas comerciales donde el ingrediente podría encontrar aplicaciones aparecen la salud articular, el cuidado de la piel y el envejecimiento activo.
Sin embargo, existe una distinción regulatoria importante: la autorización como novel food no equivale a la aprobación automática de alegaciones saludables o terapéuticas. Cualquier declaración de propiedades utilizada comercialmente en la UE debe cumplir por separado la normativa correspondiente.
Cinco años de protección de datos
La decisión europea proporciona además a Eggnovo una ventaja competitiva relevante.
La empresa obtiene cinco años de protección sobre los datos científicos propietarios utilizados para respaldar la autorización, lo que puede prolongar su posición diferenciada hasta 2031 bajo las condiciones previstas por la regulación.
En el negocio de los ingredientes funcionales, esta protección tiene un valor considerable.
Desarrollar un nuevo ingrediente exige inversiones en tecnología, procesos industriales, estudios de seguridad, documentación científica y procedimientos regulatorios.
La protección temporal permite que la empresa responsable de esa inversión disponga de un período para explotarla comercialmente antes de que competidores puedan apoyarse en la misma documentación protegida.
Eggnovo obtiene así una ventana estratégica para consolidar relaciones con fabricantes europeos y posicionar su ingrediente en el mercado.
Más de una década desarrollando tecnología propia
La autorización llega después de un proceso empresarial iniciado hace más de una década.
Eggnovo fue fundada en 2012 y ha desarrollado tecnología propia de extracción y patentes relacionadas con el aprovechamiento de componentes procedentes de la cáscara y la membrana del huevo.
La compañía asegura contar además con más de 20 estudios clínicos relacionados con sus ingredientes.
Este componente científico adquiere cada vez mayor importancia en un mercado nutracéutico donde fabricantes, distribuidores y consumidores demandan mayor respaldo para diferenciar productos en categorías altamente saturadas.
La expansión empresarial ha acompañado al desarrollo tecnológico.
Entre 2020 y 2025, Eggnovo registró crecimientos anuales superiores al 30%, superó los 10 millones de euros de facturación y alcanzó una plantilla cercana a los 50 empleados.
La compañía se encuentra así en una fase distinta a la de una startup inicial: su desafío pasa ahora por escalar internacionalmente una tecnología que ya cuenta con producción industrial y acceso regulatorio al mercado europeo.
El capital riesgo entra en Eggnovo
El potencial de crecimiento también ha atraído inversores.
En 2026, Aleos Capital entró en Eggnovo como accionista mayoritario con el objetivo de acompañar la siguiente etapa de expansión de la empresa.
La operación aporta una nueva dimensión al proyecto.
Eggnovo combina ahora tecnología propia, propiedad intelectual, crecimiento de ventas, respaldo científico, autorización regulatoria europea y capital institucional.
La coincidencia de estos factores puede permitir a la compañía acelerar su internacionalización, ampliar capacidad productiva y desarrollar nuevas aplicaciones para ingredientes derivados del huevo.
La economía circular entra en el negocio nutracéutico
El caso de Eggnovo resulta especialmente interesante porque conecta dos mercados en expansión.
Por un lado se encuentra la industria nutracéutica, impulsada por la demanda de productos relacionados con bienestar, movilidad, cuidado personal y envejecimiento activo.
Por otro, la economía circular, donde las empresas buscan reducir residuos y obtener mayor valor de materias primas que anteriormente tenían usos limitados.
La membrana de huevo se sitúa en la intersección de ambas tendencias.
La materia prima ya es generada por la industria alimentaria. El desafío tecnológico consiste en separarla, procesarla, estandarizarla y transformarla a escala industrial hasta obtener un ingrediente que pueda cumplir los requisitos de calidad y seguridad exigidos para consumo humano.
El resultado es un cambio significativo en la cadena de valor: lo que anteriormente podía considerarse un residuo pasa a convertirse en una materia prima especializada.
Una innovación española obtiene acceso al mercado europeo
Para Eggnovo, la autorización de la Comisión Europea representa mucho más que completar un procedimiento regulatorio.
La compañía obtiene acceso a un mercado único de cientos de millones de consumidores con un ingrediente que reúne varias características especialmente relevantes para las tendencias actuales: procede de un subproducto alimentario existente, contiene una composición más amplia que el colágeno convencional y encaja dentro de los principios de aprovechamiento de recursos y circularidad.
Los cinco años de protección de datos proporcionan además tiempo para transformar esa ventaja regulatoria en posicionamiento comercial.
El próximo desafío estará en el mercado.
Eggnovo deberá convencer a los fabricantes europeos de suplementos de que el hidrolizado de membrana de huevo puede ocupar un espacio relevante dentro de categorías altamente competitivas como el colágeno, la nutrición articular, el cuidado de la piel y el envejecimiento activo.
Pero el salto industrial ya resulta significativo: millones de cáscaras de huevo que antes constituían un subproducto pueden convertirse ahora en la base de un ingrediente funcional de mayor valor añadido, desarrollado en España y autorizado para su comercialización en la Unión Europea.



