MicroLub capta €8,7 millones para impulsar alimentos bajos en grasa ante nuevas tendencias de salud
La británica MicroLub obtiene €8,7 millones para perfeccionar su biolubricante proteico, ayudando a la industria alimentaria a reducir hasta un 75% de grasa sin perder sabor ni textura.

MicroLub, una startup biotecnológica con sede en Leeds, ha conseguido €8,7 millones para acelerar el desarrollo de sus biolubricantes proteicos, destinados a ayudar a la industria alimentaria a reducir hasta un 75% el contenido graso sin perder sabor ni textura.
La ronda de financiación, anunciada el 17 de septiembre, estuvo liderada por Northern Gritstone y contó con la participación del inversor existente NPIF II – PXN Equity Finance. Fundada en 2023 por la profesora Anwesha Sarkar de la Universidad de Leeds, MicroLub desarrolla ingredientes que imitan las cualidades sensoriales de la grasa, respondiendo a la brecha entre la demanda de salud de los consumidores y la capacidad de la industria alimentaria.
La inversión llega en un momento en que los productores europeos y globales enfrentan una presión creciente para reformular productos ante un consumidor que exige opciones más saludables y marcos regulatorios cada vez más exigentes. Según MicroLub, su tecnología permite a los fabricantes mantener el atractivo de sus productos mientras reducen significativamente el contenido graso, algo que normalmente supone sacrificar la calidad sensorial.
David Peters, CEO de MicroLub, señaló que los fondos se destinarán a escalar la producción, ampliar el equipo y acelerar el crecimiento internacional, con especial interés en Estados Unidos y Asia. La empresa planea asociarse con grandes fabricantes alimentarios para comercializar su tecnología y aprovechar la creciente demanda global de alimentos procesados más saludables.
La operación pone en relieve el papel de los spin-offs universitarios en la innovación deep tech aplicada al sector alimentario. Duncan Johnson, CEO de Northern Gritstone, subrayó el potencial transformador de la tecnología de MicroLub en un contexto de creciente escrutinio sobre el valor nutricional.
Si bien la financiación respalda la expansión de MicroLub, persisten retos para escalar la tecnología a nivel industrial y competir con proveedores de ingredientes ya consolidados. Asimismo, los desafíos regulatorios en nuevos mercados podrían condicionar su desarrollo comercial.
Para los productores de alimentos en Europa y Latinoamérica, la posibilidad de reducir la grasa sin sacrificar calidad sensorial puede ser clave para responder tanto a la demanda del consumidor como a requisitos regulatorios, en un contexto de crecientes preocupaciones de salud pública vinculadas a la dieta.



