Ubimia acelera su crecimiento internacional con expansión en Europa y una nueva marca global
El grupo tecnológico madrileño especializado en crédito afirma que creció 26% en 2025 tras integrar nuevas operaciones en Francia y Alemania, consolidar su identidad global bajo la marca Ubimia y profundizar su modelo de ingresos recurrentes y gobernanza de IA.

Ubimia entra en una nueva etapa de crecimiento después de un año marcado por el rebranding, la expansión europea y un giro más decidido hacia los ingresos recurrentes. Según su Balance de Actividad 2025, la compañía cerró el ejercicio con un crecimiento del 26%, culminando un proceso de transformación interna que incluyó el lanzamiento de una marca global única y la integración de nuevos negocios en Europa.
La empresa surge de la antigua estructura de PFSTECH y hoy opera como una plataforma unificada enfocada en el ciclo de vida del crédito, combinando software, datos y herramientas apoyadas en inteligencia artificial. Ubimia afirma que opera en 26 países, cuenta con 566 profesionales y atiende a más de 6.000 clientes activos mediante un modelo de negocio cada vez más apoyado en ingresos previsibles y recurrentes.
Uno de los hitos principales de 2025 fue el lanzamiento oficial de la marca Ubimia en Madrid, donde el grupo reemplazó su antigua identidad corporativa y unificó bajo un mismo nombre global a sus compañías y productos. La empresa ha definido ese movimiento como una forma de alinear sus operaciones internacionales y clarificar su posicionamiento de mercado mientras escala en Europa y América Latina.
El ángulo europeo fue central en esa historia de crecimiento. En 2025, el grupo integró a ZIQY en Francia, una compañía vinculada al renting y a la economía circular, y a la alemana finstreet, especializada en onboarding digital para servicios financieros. Ubimia sostiene que esas operaciones reforzaron sus capacidades en Europa Occidental y Central, regiones que junto con América concentran ya el 47% de la facturación total.
La inteligencia artificial también dejó de ser solo una capa de producto para convertirse en una cuestión de gobernanza interna. Ubimia afirma haber creado un comité transversal de IA, un registro corporativo de soluciones basadas en esta tecnología y un marco de uso responsable alineado con la regulación europea, una señal de que cumplimiento y supervisión empiezan a formar parte de su arquitectura de crecimiento y no de una preocupación secundaria.
Eso importa porque Ubimia se está posicionando en un segmento donde Europa y América Latina se cruzan cada vez más: infraestructura digital para crédito, onboarding, recobro, procesos legales y back office financiero. Su estrategia publicada para 2026–2030 apunta a reforzar ese posicionamiento mediante crecimiento sostenido a doble dígito y una mayor dependencia de propiedad intelectual y negocio recurrente, lo que sugiere que la compañía busca escalar menos como operador intensivo en servicios y más como plataforma tecnológica. Este último punto es una inferencia basada en el plan estratégico de la empresa y en su énfasis en IP e ingresos recurrentes.
La relevancia más amplia es que Ubimia representa un tipo de tecnológica española cada vez más visible en el corredor de negocios entre Europa y América Latina: con sede en Madrid, expansión vía adquisiciones en Europa continental y una ambición de largo plazo definida explícitamente alrededor de Europa y LatAm. A medida que empresas en ambas regiones digitalizan procesos de crédito y endurecen marcos de compliance, grupos como Ubimia intentan posicionarse como proveedores transfronterizos de infraestructura y no solo como vendedores de software de nicho. Esta última frase es una inferencia basada en la visión geográfica declarada por Ubimia y en su reciente trayectoria de expansión.



