Argentina lleva a Italia una misión empresarial para buscar negocios y ganar espacio en el mercado europeo
Una nueva delegación argentina en Macfrut 2026 apunta a compradores, distribuidores y socios tecnológicos en Italia, mientras el país busca profundizar su presencia en el mercado europeo de frutas frescas.

Argentina está utilizando Macfrut 2026 como plataforma para fortalecer sus vínculos comerciales con Europa, con el envío de una delegación empresarial a Italia integrada por exportadores de frutas, proveedores de maquinaria para procesamiento y entidades de apoyo institucional orientadas a impulsar el comercio bilateral. La misión es organizada por la Cámara de Comercio Italiana en la República Argentina, que participa en la feria desde hace más de diez años y presenta esta acción como parte de una estrategia más amplia para expandir la presencia comercial argentina en Europa.
La delegación reúne a cinco empresas y cinco instituciones. Cuatro de las compañías son exportadoras de fruta y una se dedica a maquinaria para el procesamiento de fruta seca y deshidratada. Entre las firmas participantes figuran Expofresh, Argesa Argentina Exportadora, Salix Fruits, Albion y Frutas Stelzer, en una combinación de exportadores de fruta fresca, traders globales y proveedores de tecnología agroindustrial.
Para EUBizNews, la historia no está solo en la feria, sino en lo que las empresas argentinas van a buscar a Europa: nuevos compradores, distribuidores, socios estratégicos y acceso a tecnología que permita mejorar producción y eficiencia poscosecha. Según la Cámara, el objetivo es tanto promover las exportaciones frutícolas argentinas como facilitar la incorporación de maquinaria y tecnología de proveedores europeos.
Eso convierte a la misión en una jugada de negocios de doble vía. Europa es mercado de destino para la fruta argentina, pero también fuente de know-how industrial, sistemas de procesamiento y soluciones logísticas que pueden ayudar a los exportadores a mejorar calidad y competitividad. La visita se ubica así en la intersección entre comercio, transferencia tecnológica e inversión agroindustrial. Esta caracterización es una inferencia basada en la búsqueda declarada de socios, compradores y maquinaria en Europa.
El respaldo institucional también es central. La delegación cuenta con el acompañamiento de Prom Argentina, el Banco de la Nación Argentina, la fundación empresarial italo-argentina FEIA, el Ministerio de Desarrollo Económico de Río Negro y el sistema M.I.T.A., vinculado a formación y transferencia tecnológica en alimentos entre instituciones argentinas e italianas. En conjunto, estos actores aportan promoción exportadora, herramientas de financiamiento, apoyo regional y conocimiento técnico.
Argentina llega a Europa con un sector frutícola fuertemente orientado a la exportación. La fuente señala que en los primeros once meses de 2025 las exportaciones frutícolas alcanzaron 866.150 toneladas, con una suba del 5% en volumen y del 10% en valor, hasta totalizar u$s714 M. El país busca posicionarse sobre la base de calidad premium, oferta en contraestación y una canasta diversificada que incluye limones, manzanas, peras, cerezas, arándanos y kiwi.
Los cítricos aparecen entre los segmentos más dinámicos. Tras varios años complejos, las exportaciones argentinas de limón fresco crecieron 43% en 2025 hasta u$s142 M, mientras que las de naranja fresca aumentaron 64% a u$s29 M y el jugo de naranja avanzó 97% hasta u$s32 M. Tucumán sigue siendo el núcleo de la exportación de limón, con unas 40.000 hectáreas cultivadas y 1,5 millones de toneladas cosechadas.
La misión también pone en relieve el papel de la Patagonia en manzanas y peras, donde los productores buscan sostener competitividad pese a daños por heladas y granizo y a una ventana exportadora más estrecha por el crecimiento de la producción europea. Al mismo tiempo, cerezas, arándanos y kiwi argentinos se están posicionando en segmentos premium y de nicho, incluyendo Europa, con foco en sostenibilidad, origen y contraestación.
Como telón de fondo aparece el acuerdo UE–Mercosur. La fuente indica que actores del sector lo ven como una oportunidad para reducir aranceles y mejorar el acceso al mercado europeo, especialmente en productos de gran volumen como cítricos y peras, así como en cerezas y arándanos de contraestación.
En conjunto, la delegación muestra que la ofensiva agroindustrial argentina en Europa ya no pasa solo por vender fruta. Cada vez más, se trata de construir relaciones comerciales de largo plazo, incorporar tecnología y asegurar una posición más estratégica dentro de las cadenas de suministro europeas. Este último punto es una inferencia a partir de los objetivos declarados de la misión y del respaldo institucional a la promoción exportadora y a la adquisición de tecnología.



