Ensayos Agrivoltaicos en Francia Aumentan Rendimiento del Maíz un 19,6% y Reducen Pérdida de Agua
El productor francés TSE reportó un aumento del 19,6% en el rendimiento de maíz y una reducción del 20% en la pérdida de agua gracias a ensayos agrivoltaicos, mostrando el potencial de esta tecnología para la agricultura sostenible frente al cambio climático.

TSE, productor francés de energías renovables, informó que sus ensayos agrivoltaicos lograron un aumento del 19,6% en el rendimiento del maíz y una reducción del 20% en la evapotranspiración estacional, lo que representa un avance significativo para la agricultura sostenible ante el cambio climático.
Los resultados provienen de ensayos realizados en Chadeleuf, Puy-de-Dôme y Amance, Haute-Saône, Francia, donde los cultivos crecieron bajo marquesinas solares diseñadas para optimizar tanto la generación de energía como la productividad agrícola. La iniciativa fue monitoreada y validada por la Cámara de Agricultura de Puy-de-Dôme y el Centro Limagne de Estudios Técnicos Agrícolas (CETA), con Antédis a cargo de la cosecha.
Durante la temporada 2026, marcada por calor y sequía extremos, el maíz bajo la marquesina agrivoltaica no solo rindió más, sino que alcanzó una altura promedio de 200 cm, frente a los 160 cm de las parcelas de control. La estructura permitió reducir la temperatura del aire junto al cultivo en 4,1°C durante picos de calor y mantener temperaturas 3°C superiores en noches frías, generando un microclima más estable para el desarrollo de los cultivos.
El rendimiento de la cebada forrajera invernal alcanzó hasta el 96% del registrado en parcelas sin paneles, lo que indica que la tecnología puede aplicarse a varios tipos de cultivos. Además, los ensayos demostraron que la evapotranspiración estacional, factor clave en la pérdida de agua agrícola, se redujo un 20%, aspecto relevante ante la creciente escasez hídrica que ya afecta a agricultores tanto en Europa como en Latinoamérica.
Estos resultados subrayan el potencial de los sistemas agrivoltaicos para mejorar la resiliencia de los cultivos, optimizar el uso del agua e incrementar la productividad. Para inversores y compañías tecnológicas, el éxito podría estimular un mayor interés en el sector, en un contexto donde la adaptación al clima es cada vez más prioritaria.
No obstante, la expansión de esta tecnología sigue dependiendo de la variabilidad climática y de cambios regulatorios que podrían influir en su adopción a largo plazo. Se requieren más investigaciones sobre los efectos en diferentes cultivos y regiones, así como sobre el impacto económico para los productores que adopten estos sistemas.
Mientras los responsables de políticas en Europa y América Latina buscan equilibrar la seguridad alimentaria con la mitigación del cambio climático, los ensayos franceses aportan nueva evidencia sobre el papel clave que la agrivoltaica podría desempeñar en el futuro de la agricultura sostenible.



