Fitch mejora su visión sobre la banca argentina, pero alerta por la morosidad de BBVA

La agencia mantuvo la calificación internacional de largo plazo de BBVA Argentina en “B-”, con perspectiva estable, mientras mejoró su evaluación del entorno operativo del sistema financiero por la estabilización macroeconómica. Sin embargo, la morosidad del banco saltó al 6,5% durante el primer trimestre de 2026 y la rentabilidad cayó con fuerza, exponiendo los nuevos riesgos que acompañan la recuperación del crédito privado.

13 de agosto de 2026
5 min de lectura
Fitch mejora su visión sobre la banca argentina, pero alerta por la morosidad de BBVA

El sistema bancario argentino comienza a beneficiarse de un escenario macroeconómico más favorable, pero la transición hacia un mercado financiero más normalizado también está dejando al descubierto nuevas vulnerabilidades en la calidad de las carteras y la rentabilidad de las entidades.

Ese contraste aparece con particular claridad en BBVA Argentina, la filial local vinculada al grupo financiero español BBVA.

Fitch Ratings ratificó la calificación de riesgo emisor de largo plazo en moneda extranjera de BBVA Argentina en “B-”, con perspectiva estable, al tiempo que mantuvo su nota de largo plazo en moneda local en “B” y su calificación de viabilidad en “b-”.

La agencia mejoró además su evaluación del entorno operativo de los bancos argentinos hasta “b-”, con perspectiva estable, apoyándose en unas condiciones macroeconómicas que considera más favorables.

Sin embargo, la mejora del contexto general contrasta con un deterioro significativo en dos indicadores de BBVA Argentina.

La tasa de créditos morosos alcanzó el 6,5% durante el primer trimestre de 2026, frente al promedio de apenas 2,5% registrado entre 2022 y 2025.

Al mismo tiempo, el resultado operativo sobre activos ponderados por riesgo se redujo al 2,9%, muy por debajo del promedio de 9,8% observado durante los cuatro años anteriores.

Las cifras muestran una paradoja que comienza a tomar forma en el sistema financiero argentino: la economía se estabiliza al mismo tiempo que los bancos empiezan a asumir los riesgos propios de una expansión acelerada del crédito privado.

Fitch mejora la evaluación del sistema bancario argentino

Uno de los puntos más relevantes del informe excede la situación particular de BBVA.

Fitch elevó a “b-” su evaluación del entorno operativo de las entidades financieras argentinas, reflejando una mejora de las condiciones económicas que debería fortalecer progresivamente algunos de los indicadores fundamentales utilizados para analizar al sector.

Los bancos, además, han mantenido niveles sólidos de capitalización pese a atravesar períodos de extrema volatilidad de las tasas de interés.

La mejora tiene importancia porque el entorno operativo influye directamente sobre las calificaciones individuales de las entidades y durante años ha representado una de las principales restricciones para sus perfiles crediticios.

Eso no significa que los beneficios vayan a recuperarse inmediatamente.

Los mayores costes de financiación y del crédito presionaron significativamente la rentabilidad del sistema durante 2025. Fitch espera que esta situación continúe durante la primera mitad de 2026, aunque anticipa condiciones crediticias más constructivas desde el segundo semestre y en adelante.

La morosidad de BBVA salta al 6,5%

La principal señal de alerta aparece en la calidad de los activos.

La tasa de préstamos morosos de BBVA Argentina alcanzó el 6,5% al cierre del primer trimestre, frente a un promedio del 2,5% entre 2022 y 2025.

El deterioro se encuentra en línea con el observado en el resto del sistema financiero argentino, según Fitch.

El problema se concentra especialmente en la cartera minorista, con un desempeño más débil en tarjetas de crédito y préstamos personales.

La evolución refleja uno de los riesgos asociados con la normalización del crédito argentino.

Después de años en los que los préstamos al sector privado permanecieron en niveles extraordinariamente reducidos respecto del tamaño de la economía, la estabilización está impulsando a las entidades a volver a financiar más activamente a familias y empresas.

En BBVA Argentina, los préstamos crecieron 5,7% nominal durante el primer trimestre de 2026.

La expansión abre nuevas oportunidades de negocio, pero también incrementa la exposición a clientes que todavía están adaptándose a fuertes cambios en inflación, tasas de interés, salarios y condiciones económicas.

Pese al aumento de la mora, Fitch considera que la calidad de los activos continúa siendo adecuada para la calificación actual.

Además, BBVA Argentina mantiene una política interna de provisiones superior a los mínimos regulatorios. Las previsiones cubrían 77,4% de los créditos deteriorados al cierre del trimestre.

La rentabilidad cae del 9,8% al 2,9%

La segunda gran señal de advertencia aparece en los resultados.

El beneficio operativo de BBVA Argentina en relación con sus activos ponderados por riesgo cayó al 2,9%, frente a un promedio de 9,8% registrado entre 2022 y 2025.

Fitch prevé que este indicador se mantenga aproximadamente entre 2,5% y 2,8%, condicionado por la compresión de márgenes y un coste de riesgo más elevado debido al crecimiento de la morosidad y la expansión orgánica del crédito.

La caída refleja también una transformación más profunda del negocio bancario argentino.

Durante años, la elevada inflación, las altas tasas nominales y la importante presencia de instrumentos públicos y del Banco Central generaron condiciones extraordinarias para las entidades financieras.

A medida que la economía avanza hacia una mayor normalización, el crédito tradicional a empresas y familias recupera protagonismo.

En el largo plazo, esto podría contribuir a construir un sistema financiero más convencional y profundo. Sin embargo, también implica menores márgenes extraordinarios y una mayor exposición al riesgo crediticio tradicional.

En BBVA Argentina, ambos fenómenos ya son visibles: crece la actividad crediticia mientras la rentabilidad se aleja de los niveles excepcionalmente elevados de los últimos años.

BBVA mantiene una posición relevante en el mercado argentino

Pese al deterioro de algunos indicadores, Fitch destaca la fortaleza de la franquicia local.

BBVA Argentina funciona como banco universal y ofrece servicios financieros tanto a particulares como a pequeñas, medianas y grandes empresas.

Al cierre del primer trimestre mantenía aproximadamente 12,2% del mercado de préstamos al sector privado y 9,9% de los depósitos.

El promedio de ingresos operativos de los últimos cuatro años fue equivalente a aproximadamente 2.900 millones de euros, tras convertir a euros los cerca de 3.334 millones de dólares indicados por Fitch.

Sin embargo, la agencia asigna al perfil de negocio una nota “b”, inferior al nivel implícito “bb”.

La explicación se encuentra principalmente en la concentración geográfica: las operaciones de la entidad están esencialmente vinculadas con Argentina, un mercado cuyo entorno operativo continúa siendo considerado de riesgo elevado pese a la reciente mejora.

Un colchón de capital del 18,5%

La capitalización continúa siendo uno de los principales elementos defensivos del banco.

BBVA Argentina registró un ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) del 18,5% durante el primer trimestre, un nivel que Fitch considera adecuado para su calificación actual.

La agencia espera una reducción hacia finales de 2026 debido a dos factores: el crecimiento de los préstamos y la distribución de dividendos hacia la matriz.

Aun así, prevé que la capitalización permanezca en niveles coherentes con la nota vigente.

Este colchón resulta especialmente importante ante el rápido aumento de la morosidad.

El deterioro de una cartera se vuelve considerablemente más problemático cuando una entidad no dispone de capital y provisiones suficientes para absorber eventuales pérdidas. Según la evaluación de Fitch, BBVA Argentina mantiene actualmente protección relevante en ambos frentes.

El crédito crece más rápido que los depósitos

Fitch también mejoró la evaluación de financiación y liquidez de BBVA Argentina desde “b-” hasta “b”, con perspectiva estable.

Los depósitos de clientes continúan siendo la principal fuente de financiación y representaban 77% de los pasivos totales al cierre del primer trimestre.

Sin embargo, la expansión del crédito está modificando rápidamente la relación entre préstamos y depósitos.

El ratio aumentó hasta 94,1%, muy por encima del promedio de 69,6% observado entre 2022 y 2025.

El movimiento constituye otra señal del cambio estructural que atraviesa el negocio bancario: una proporción mayor de los depósitos comienza a dirigirse hacia el crédito en lugar de permanecer invertida en activos financieros líquidos.

Aun así, Fitch considera sólida la liquidez.

El banco registraba un ratio de cobertura de liquidez del 118% y un ratio de financiación estable neta del 119%.

Menor dependencia del negocio con el sector público

La exposición total de BBVA Argentina a activos del sector público representaba 16,2% de sus activos al finalizar marzo.

En paralelo con la estabilización macroeconómica, la entidad ha orientado su estrategia hacia créditos garantizados y de menor riesgo destinados al sector privado, manteniendo instrumentos financieros remunerados para gestionar la liquidez.

El cambio resulta relevante para la economía argentina en su conjunto.

Uno de los problemas estructurales del país ha sido históricamente la escasa profundidad del crédito privado.

Un sistema bancario que destine una mayor proporción de sus recursos a financiar consumo, vivienda, inversión y empresas podría contribuir al crecimiento económico.

Pero el salto de la morosidad demuestra que expandir el crédito también exige calibrar cuidadosamente el riesgo de los nuevos prestatarios.

La matriz española podría respaldar a su filial

La vinculación de BBVA Argentina con su matriz española constituye uno de los elementos centrales de la calificación.

Fitch considera que el apoyo ordinario del accionista estaría disponible en caso de ser necesario, debido a la elevada calidad crediticia del grupo matriz y al tamaño relativamente reducido de la filial argentina dentro del conjunto.

BBVA Argentina representa aproximadamente 1,8% de los activos totales y 4% del patrimonio del grupo de apoyo, según las cifras recogidas por Fitch.

Eso significa que un eventual respaldo resultaría manejable desde la perspectiva de la matriz.

La conexión aporta además una dimensión europea especialmente relevante.

BBVA es uno de los mayores grupos financieros españoles y América Latina constituye desde hace décadas una parte estratégica de su presencia internacional.

Sin embargo, el tamaño limitado de la filial argentina respecto del conjunto también reduce el riesgo potencial para el grupo.

El techo soberano argentino continúa limitando la calificación

La capacidad de la matriz española para respaldar a BBVA Argentina no permite que la filial escape completamente del riesgo soberano.

Su calificación de largo plazo en moneda extranjera continúa limitada por el techo país de Argentina en “B-”.

Esto significa que la principal restricción no depende exclusivamente de los fundamentos financieros del banco.

La calidad crediticia soberana, las condiciones institucionales y la posibilidad de restricciones que afecten el acceso a divisas siguen condicionando la nota que puede alcanzar una entidad que opera dentro del país.

Fitch mantuvo también en “b-” la calificación de apoyo del accionista.

Una mejora futura dependerá, por tanto, en buena medida de Argentina.

Un aumento de la calificación soberana y una nueva mejora del entorno operativo podrían beneficiar al banco. En sentido contrario, un deterioro del soberano o medidas que dificulten el cumplimiento de sus obligaciones podrían generar presión negativa.

La intervención regulatoria sigue siendo un riesgo

Aunque reconoce la mejora macroeconómica, Fitch continúa señalando la intervención estatal en el sistema financiero como un factor relevante.

BBVA Argentina mantiene una puntuación de relevancia ESG de 4 en estrategia de gestión, relacionada con el elevado nivel histórico de intervención gubernamental en la banca argentina.

Los topes a las tasas de interés pueden impedir que las entidades valoren adecuadamente el riesgo de determinados créditos, mientras que las restricciones sobre las comisiones pueden reducir ingresos y deteriorar los márgenes.

Estas regulaciones no afectan únicamente los beneficios.

También pueden limitar la capacidad de la dirección para definir precios, asignar capital y ejecutar de manera autónoma su estrategia comercial.

La evolución del marco regulatorio será, por tanto, otro elemento importante para determinar hasta dónde puede profundizarse el crédito privado argentino.

Una economía más estable no elimina los riesgos bancarios

La decisión de Fitch retrata una transición compleja.

Por un lado, la estabilización macroeconómica mejora el entorno operativo y permite que los bancos recuperen progresivamente su función tradicional de financiar a empresas y familias.

Por otro, esa misma expansión está provocando un rápido aumento de la morosidad mientras desaparecen parte de los márgenes extraordinarios de los últimos años.

En BBVA Argentina, el contraste resulta particularmente visible.

La entidad conserva una posición relevante de mercado, mantiene una capitalización confortable, dispone de una base sólida de depósitos y cuenta con la posibilidad de recibir respaldo de su matriz española.

Pero la morosidad saltó del promedio histórico reciente del 2,5% al 6,5%, mientras el resultado operativo sobre activos ponderados por riesgo se desplomó desde un promedio del 9,8% hasta el 2,9%.

La perspectiva estable de Fitch indica que, por ahora, estos riesgos resultan compatibles con la calificación vigente.

Sin embargo, el mensaje más importante trasciende a BBVA.

La banca argentina parece avanzar hacia un escenario más convencional a medida que mejora la macroeconomía, pero sustituir los elevados márgenes financieros del pasado por una expansión genuina del crédito privado trae consigo un nuevo desafío: crecer sin deteriorar la calidad de las carteras. La evolución de BBVA Argentina ofrece una de las primeras señales claras de esa nueva etapa.

Artículos Relacionados