Goldman Sachs advierte sobre riesgos de deuda italiana ante aumento del déficit

El aumento de los objetivos de déficit de Italia para 2027 y 2028, junto con €28.000 millones en gasto adicional, lleva a Goldman Sachs a advertir sobre mayores costes de financiación y volatilidad.

11 de octubre de 2026
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Goldman Sachs advierte sobre riesgos de deuda italiana ante aumento del déficit

La decisión de Italia de elevar sus objetivos de déficit para 2027 y 2028 llevó a Goldman Sachs a advertir sobre crecientes riesgos en el mercado de deuda pública, señalando que el aumento de los rendimientos y la incertidumbre electoral podrían socavar la sostenibilidad fiscal.

El gobierno italiano, encabezado por la primera ministra Giorgia Meloni, aprobó el 2 de octubre de 2026 un endeudamiento adicional de €28.000 millones para gasto en defensa y energía. Este movimiento coincide con el ajuste al alza de los objetivos de déficit, que pasan al 3,4% del PIB en 2027 y al 3,2% en 2028, superando tanto los compromisos previos del ejecutivo como el límite del 3% fijado por la Unión Europea.

Los analistas de Goldman Sachs proyectan que la deuda pública italiana podría alcanzar el 137% del PIB en 2028, la mayor cifra de Europa. La advertencia del banco estadounidense se produce tras la reciente volatilidad en los mercados de deuda franceses, y plantea la posibilidad de que Italia enfrente desafíos similares si se debilita su posición fiscal.

El nuevo paquete de gasto, que abarca iniciativas de defensa y transición energética, ha sido justificado por Roma en términos de seguridad nacional y transformación energética. Sin embargo, el aumento del endeudamiento podría incrementar la presión sobre los mercados, según han señalado tanto PIMCO como UBS Investment Bank, que advierten que los bonos italianos son cada vez más sensibles a cambios en la confianza inversora.

El alza de los rendimientos encarece el coste de financiación de la deuda italiana, tensionando las finanzas públicas y abriendo la puerta a una posible venta masiva de bonos si empeora el ánimo del mercado. Esto impactaría de lleno en sectores dependientes del gasto estatal y podría alterar la competencia en el seno de la eurozona.

Estas dificultades fiscales llegan en vísperas de las elecciones generales, previstas para antes del 22 de diciembre de 2027, introduciendo un elemento adicional de incertidumbre sobre la política económica futura. Según Goldman Sachs, existe el riesgo de que la inestabilidad política derive en una disciplina fiscal más laxa, lo que podría desestabilizar aún más los mercados.

No obstante, algunos analistas subrayan el efecto estabilizador de la elevada tenencia doméstica de deuda italiana, lo que podría amortiguar la volatilidad, a diferencia de Francia, donde predominan los inversores extranjeros.

La evolución en Roma previsiblemente intensificará el debate en la Unión Europea sobre las reglas fiscales y la flexibilidad presupuestaria, en un contexto de estrategias económicas divergentes entre los principales miembros del bloque. El caso italiano podría llevar a los responsables políticos a revisar los marcos de deuda y déficit, con repercusiones para la estabilidad de la eurozona en su conjunto.

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