Hamburgo proyecta invertir €40,1 millones para convertir Hammerbrooklyn en un centro de startups
El gobierno de la ciudad-estado quiere que Start-Up Labs Hamburg, una sociedad de mayoría pública, adquiera y reacondicione el antiguo pabellón de la Expo para crear un punto de acceso de 6.000 metros cuadrados destinado a emprendedores, inversores y programas de apoyo. La operación todavía necesita aprobación parlamentaria y la ocupación no comenzaría antes de abril de 2027.

El Senado de Hamburgo propuso destinar €40,1 millones a la adquisición y transformación del Hammerbrooklyn Digital Pavilion en un centro de innovación y startups respaldado por el sector público.
El proyecto transferiría el inmueble desde manos privadas a Start-Up Labs Hamburg, una sociedad participada mayoritariamente por la ciudad. El nuevo centro reunirá oficinas, servicios de asesoramiento, redes de inversión, programas universitarios y actividades empresariales en una misma dirección del distrito de Hammerbrook.
Aunque algunas informaciones presentaron la compra como una operación cerrada, la transacción todavía debe ser aprobada por el Parlamento de Hamburgo. El gasto fue incorporado al proyecto presupuestario de la ciudad para 2027 y 2028, cuya votación está prevista para diciembre.
El Senado solicitó una partida de inversión de €40,135 millones, a la que se añadirían €300.000 para cubrir el déficit operativo calculado para el primer ejercicio. El compromiso público inicial ascendería, por lo tanto, a aproximadamente €40,44 millones.
El precio propuesto para la compra del pabellón es de €31,4 millones. El resto corresponde a unos €575.000 en gastos notariales y registrales, €1,86 millones en impuestos sobre la transmisión, €2,25 millones para obras de adaptación, €1,63 millones en mobiliario y equipamiento y un pago único de €2,43 millones por el derecho de superficie.
Hamburgo ya es propietaria del terreno sobre el cual se encuentra el inmueble. La operación comprende, por lo tanto, el edificio y sus derechos de utilización, no la adquisición del suelo.
Start-Up Labs Hamburg suscribiría un contrato de derecho de superficie por 60 años con el organismo municipal encargado de la gestión inmobiliaria. Según el Senado, el valor del pabellón fue evaluado de manera independiente y se corresponde con el precio de mercado.
La propuesta abarca solamente el Digital Pavilion y no el conjunto del desarrollo Hammerbrooklyn. El edificio posee alrededor de 6.860 metros cuadrados de superficie construida, de los cuales aproximadamente 6.000 metros cuadrados son utilizables.
Antes de la apertura deberán realizarse reformas en la distribución interior, las instalaciones gastronómicas y los sanitarios, además de mejoras relacionadas con la accesibilidad y la protección contra incendios.
El proyecto divide la superficie disponible en tres sectores de dimensiones similares. Un tercio estará destinado a organizaciones y programas del ecosistema emprendedor, otro tercio ofrecerá oficinas y espacios flexibles de trabajo para startups y el área restante será utilizada para eventos, gastronomía y servicios operativos.
Hamburgo pretende que el centro funcione como un punto de acceso único para emprendedores. Los fundadores podrán encontrar asesoramiento, programas públicos de financiación, espacios de trabajo, inversores y socios corporativos antes de ser derivados hacia instalaciones especializadas en otros sectores de la ciudad.
Entre las organizaciones que podrían instalarse se encuentran Startup Port, los asesores para startups del banco de desarrollo IFB Hamburg, Startup City Hamburg y los responsables de distintos programas públicos de subvenciones e inversión.
La ciudad también espera incorporar redes de inversores, business angels, compañías industriales y equipos dedicados a desarrollar nuevos negocios para grandes empresas. El objetivo es reducir la dispersión del sistema de apoyo existente y crear un punto de referencia para emprendedores e inversores internacionales.
Hamburgo posee alrededor de 1.540 startups activas, según el Startup Monitor 2026, lo que la ubica como el tercer ecosistema más grande de Alemania después de Berlín y Múnich. Durante 2025 fueron creadas 203 empresas, aunque el estudio también señaló dificultades para transformar el interés emprendedor en compañías sostenibles.
Uno de los principales inquilinos previstos es Impossible Founders, una startup factory concentrada en empresas surgidas de la investigación científica y especializadas en tecnologías verdes, nuevos materiales, inteligencia artificial y ciencia de datos.
Impossible Founders fue seleccionada como una de las diez iniciativas respaldadas por el programa Startup Factories del Gobierno federal alemán. Su financiación incluye hasta €10 millones aportados por el Estado federal y otros €40 millones procedentes de fundaciones y empresas de Hamburgo, entre ellas Joachim Herz Foundation, Michael Otto Foundation, Haspa, Nexperia y Otto Group.
Ese paquete de €50 millones es independiente de la inversión municipal planteada para adquirir Hammerbrooklyn. Su instalación en el pabellón permitiría, sin embargo, proporcionar al centro una organización ancla y una primera cartera de empresas tecnológicas.
El plan financiero contempla que la ocupación aumente de manera gradual. La llegada de los primeros inquilinos no está prevista antes del 1 de abril de 2027, siempre que la compra, el contrato de superficie y las obras avancen según el calendario.
Para finales de 2027, la ciudad espera ocupar el 45% de las áreas reservadas a organizaciones del ecosistema y el 30% de las oficinas para startups. En el largo plazo, el plan de negocio calcula una ocupación media del 65% en las oficinas y del 95% entre los inquilinos principales.
Alrededor de la mitad de los ingresos por alquiler debería proceder de esas organizaciones ancla. Las startups aportarían aproximadamente una cuarta parte, mientras que el resto provendría de eventos, gastronomía y otros arrendatarios.
La ciudad prevé aplicar alquileres basados en valores de mercado, aunque las empresas jóvenes podrán acceder a contratos flexibles y condiciones adaptadas. Esta estructura responde a la función de desarrollo económico del proyecto, más que a una inversión inmobiliaria convencional.
El plan calcula para 2027 unos ingresos de €500.000 y gastos de €800.000, lo que explica la subvención operativa de €300.000 solicitada para el primer año.
A partir de 2028, el centro debería cubrir sus propios costos, con ingresos anuales estimados en €1,28 millones y gastos de €1,12 millones. La planificación actual no contempla nuevas subvenciones operativas anuales, aunque las cifras dependerán de la ocupación y de los ingresos generados por los eventos.
El propio Senado reconoce que la adquisición no ofrecería una rentabilidad suficiente si fuera evaluada únicamente como una inversión inmobiliaria. La justificación económica se apoya en la posible contribución de nuevas empresas al empleo, la innovación y la recaudación tributaria.
De acuerdo con el modelo municipal, conseguir que una startup exitosa adicional permanezca cada año en Hamburgo podría generar €106 millones en valor agregado bruto y €10,5 millones en ingresos fiscales durante dos décadas. Se trata de proyecciones, no de retornos garantizados.
La operación también abriría una nueva etapa en la historia de Hammerbrooklyn. El pabellón fue construido originalmente para representar a Estados Unidos en la Expo de Milán de 2015, antes de ser desmontado, transportado a Hamburgo y reconstruido cerca del mercado mayorista y de las salas de exposiciones Deichtorhallen.
Factory comenzó a utilizar el edificio en 2021 para ofrecer coworking, oficinas y espacios para actividades. El proyecto buscaba conectar a startups, profesionales independientes, empresas establecidas e instituciones públicas.
Ese modelo privado será discontinuado. Factory anunció que las membresías del campus y los puestos permanentes de coworking finalizarán el 31 de octubre de 2026, como parte de un cambio en su estrategia empresarial.
Las compañías que poseen contratos de alquiler de mayor duración podrán permanecer hasta su vencimiento. La ciudad analizará la posible transferencia de algunos convenios al nuevo operador, siempre que los inquilinos se ajusten al perfil previsto para el centro.
El calendario puede dejar un intervalo de al menos cinco meses entre el final de las membresías de Factory y el inicio de la ocupación dentro del nuevo programa público.
La oposición también planteó objeciones. La CDU de Hamburgo solicitó información adicional sobre la valoración del inmueble y preguntó por qué el nuevo centro debería funcionar después de que el proyecto privado no alcanzara el desarrollo esperado originalmente.
La senadora de Economía, Melanie Leonhard, considera que el inmueble ofrece una oportunidad para concentrar la comunidad emprendedora y proporcionar una dirección central al ecosistema de la ciudad.
La decisión final corresponderá al Parlamento de Hamburgo. Si la propuesta es aprobada, el principal edificio privado de Hammerbrooklyn se transformará en una infraestructura pública para la creación y el crecimiento de empresas.
El resultado dependerá de que la ciudad consiga atraer inquilinos, coordinar programas actualmente distribuidos por Hamburgo y alcanzar los niveles de ocupación e ingresos previstos en el plan de negocio.



