La estrategia de Holcim en América Latina gana impulso mientras el mercado de la construcción en Europa se desacelera
Los últimos resultados de Holcim muestran que América Latina se está convirtiendo en un motor clave de crecimiento para el grupo suizo de materiales de construcción, ya que las adquisiciones, la demanda de infraestructura, las herramientas digitales y la construcción de bajo carbono compensan la menor dinámica en Europa.

Holcim apuesta cada vez más por América Latina como motor de crecimiento en un contexto en el que el mercado de la construcción en Europa muestra señales de desaceleración. El grupo suizo de materiales de construcción reportó ventas netas de €3.820 millones en el primer trimestre y un crecimiento orgánico del 3,9%, mientras que el EBIT recurrente aumentó un 8,3% hasta CHF 431 millones. Sin embargo, la señal regional más fuerte provino de América Latina, donde el crecimiento orgánico de ventas alcanzó el 7,6% y el EBIT recurrente totalizó €256 millones.
Este desempeño refleja un cambio más amplio en la estrategia global de Holcim. Aunque Europa sigue siendo el mayor mercado de la compañía en términos de ventas, el crecimiento orgánico en la región fue ligeramente negativo, evidenciando la presión que enfrentan los mercados de construcción maduros. En contraste, América Latina se posiciona como una plataforma de mayor crecimiento, impulsada por la demanda de vivienda, las necesidades de infraestructura y una serie de adquisiciones recientes.
Perú es un eje central dentro de esta estrategia. El acuerdo de Holcim para adquirir una participación mayoritaria en Cementos Pacasmayo por aproximadamente €1.200 millones le permite reforzar significativamente su presencia en uno de los mercados de infraestructura más relevantes de la región. Esta operación se suma a inversiones previas en el país a través de Comacsa, Mixercon y Compañía Minera Luren, consolidando una plataforma integral que abarca cemento, agregados, hormigón y distribución.
La adquisición de Pacasmayo también incorpora una sólida red de retail mediante las tiendas DINO, que complementa la franquicia Disensa de Holcim. Esta capilaridad es clave en América Latina, donde la autoconstrucción y los pequeños contratistas siguen siendo un componente esencial de la demanda en el sector.
Más allá de los activos físicos, Holcim está apostando por la digitalización para mejorar la eficiencia y la relación con los clientes en toda la región. Se espera que la compañía integre herramientas de inteligencia artificial y plataformas basadas en datos provenientes de Pacasmayo en sus operaciones latinoamericanas, fortaleciendo la interacción con clientes, los procesos internos y el desempeño operativo.
La sostenibilidad constituye el otro pilar estratégico. Holcim está expandiendo su portafolio de productos de bajo carbono, como el cemento ECOPlanet y el hormigón ECOPact, en respuesta a una creciente demanda por materiales de construcción más sostenibles. En el marco de su plan NextGen Growth 2030, la empresa busca que las soluciones sostenibles representen más del 50% de sus ventas netas hacia el final de la década.
Para América Latina, la combinación de demanda en infraestructura, digitalización y materiales sostenibles podría reforzar la posición de Holcim en mercados donde las necesidades de construcción siguen siendo estructuralmente elevadas. Para Europa, el contraste es claro: mientras los mercados maduros enfrentan menor crecimiento, América Latina ofrece escala, urbanización y una brecha de infraestructura aún significativa.
No obstante, las oportunidades no están exentas de riesgos. El ciclo de la construcción sigue siendo sensible a factores como las tasas de interés, el gasto público y la volatilidad cambiaria, mientras que la integración de adquisiciones será clave para capturar los beneficios esperados. Aun así, el desempeño de Holcim en América Latina muestra por qué los grandes grupos globales de materiales de construcción están mirando cada vez más hacia la región como fuente de crecimiento y resiliencia en márgenes.
Para los inversores europeos y los actores industriales, el mensaje es claro: América Latina está dejando de ser solo una exposición a mercados emergentes para convertirse en una plataforma estratégica de crecimiento donde convergen infraestructura, vivienda y sostenibilidad.



