Los ingresos de los hogares pierden impulso en la OCDE mientras Grecia y Austria registran fuertes caídas
El crecimiento económico no está llegando con la misma intensidad a los bolsillos de los hogares. La renta real de los hogares per cápita aumentó apenas un 0,2% en la OCDE durante el primer trimestre de 2026, por debajo del crecimiento del 0,3% del PIB real per cápita. Grecia y Austria registraron las mayores caídas, mientras que Hungría y Chile encabezaron los avances.

La economía de los países desarrollados continúa creciendo, pero la evolución de los ingresos disponibles muestra una realidad considerablemente más desigual.
Los últimos datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revelan que la renta real de los hogares per cápita avanzó únicamente un 0,2% trimestral entre enero y marzo de 2026, desacelerándose frente al 0,6% registrado durante el último trimestre de 2025.
Mientras tanto, el PIB real per cápita creció un 0,3%, ligeramente por encima del 0,2% del trimestre anterior. Entre los 21 países para los que existen datos disponibles, 13 registraron aumentos de la renta de los hogares y ocho sufrieron retrocesos.
El PIB crece más rápido que los ingresos familiares
La diferencia entre ambas variables resulta especialmente relevante para analizar hasta qué punto el crecimiento económico se traduce en una mejora efectiva de las condiciones financieras de la población.
Mientras el PIB refleja la evolución general de la actividad económica, la renta disponible de los hogares permite observar los recursos que las familias tienen para consumir o ahorrar. En ella influyen salarios, pensiones, prestaciones, inversiones, impuestos y cotizaciones sociales, entre otros componentes.
Los datos del primer trimestre muestran así que la expansión económica de la OCDE no se trasladó íntegramente a la capacidad económica de los hogares.
Grecia registra la mayor caída
El deterioro más pronunciado se produjo en Grecia, donde la renta real de los hogares per cápita disminuyó un 3,6% respecto al trimestre anterior.
Según la OCDE, el retroceso estuvo relacionado principalmente con la reducción de las rentas netas de la propiedad y de las prestaciones sociales netas recibidas por los hogares.
El resultado supone un importante cambio respecto a finales de 2025, cuando los ingresos de los hogares griegos habían mostrado una evolución más favorable.
Austria profundiza su debilidad
Austria registró la segunda mayor caída, con una contracción trimestral del 2,8%.
Las menores rentas netas de la propiedad y prestaciones sociales también contribuyeron al deterioro. La cifra se produce después de que Austria ya hubiera registrado en el conjunto de 2025 la mayor caída anual de renta real de los hogares per cápita entre los países analizados por la OCDE, con un descenso del 1,8%.
Reino Unido cae pese al crecimiento del PIB
El Reino Unido también mostró una importante divergencia entre crecimiento económico y bienestar de los hogares.
La renta real per cápita cayó un 0,8%, después de haber aumentado 1,1% durante el trimestre anterior. Entre los factores señalados por la OCDE aparecen una mayor carga derivada de los impuestos sobre la renta y el patrimonio, menores prestaciones sociales netas y una mayor presión inflacionaria.
Al mismo tiempo, el PIB real per cápita británico avanzó un 0,6%, tras dos trimestres consecutivos de estancamiento.
Francia experimentó una reducción más moderada, del 0,1%.
Italia recupera terreno
Italia destacó entre las principales economías europeas con una recuperación de los ingresos familiares.
La renta real de los hogares per cápita creció un 0,8%, revirtiendo la caída del 0,9% registrada en el trimestre anterior.
La mejora estuvo respaldada por una mayor remuneración de los trabajadores y una reducción de la tasa de desempleo, que pasó del 5,7% al 5,4%.
Alemania, por su parte, registró un crecimiento más moderado del 0,2%.
Hungría encabeza el crecimiento
La evolución más positiva se produjo en Hungría, donde la renta real de los hogares per cápita aumentó un 6% durante el primer trimestre.
El avance estuvo impulsado principalmente por un incremento del 6,3% en la remuneración de los empleados y superó ampliamente el crecimiento del 0,9% registrado por el PIB real per cápita.
Chile ocupó el segundo lugar, con un aumento del 4,8%, respaldado por mayores ingresos laborales, de los trabajadores autónomos y de la propiedad.
Una recuperación cada vez más desigual
Los datos muestran que la recuperación del poder económico de los hogares continúa siendo muy dispar.
En un mismo trimestre, las variaciones oscilaron desde un crecimiento del 6% en Hungría hasta una contracción del 3,6% en Grecia, demostrando que las cifras generales de crecimiento pueden ocultar diferencias significativas en la experiencia económica de los ciudadanos.
La evolución de los salarios, la inflación, el empleo, los impuestos, las prestaciones sociales y las rentas de inversión seguirá siendo determinante para saber si el crecimiento económico de 2026 termina traduciéndose en una mejora tangible del nivel de vida de los hogares europeos.



