Sparc Hydrogen prueba una vía sin electricidad para producir hidrógeno verde y apunta a Europa

La empresa australiana desarrolla un sistema que utiliza luz solar concentrada y materiales avanzados para separar el agua directamente en hidrógeno y oxígeno. Su planta piloto alcanzó el nivel seis de madurez tecnológica y Europa figura entre sus mercados prioritarios.

16 de septiembre de 2026
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Sparc Hydrogen prueba una vía sin electricidad para producir hidrógeno verde y apunta a Europa

El costo y la disponibilidad de electricidad renovable continúan entre los principales obstáculos para que los proyectos de hidrógeno verde alcancen una decisión final de inversión. Sparc Hydrogen desarrolla un proceso alternativo que retira la electricidad de la reacción y sustituye la electrólisis convencional por luz solar concentrada y materiales avanzados.

La tecnología de la compañía australiana utiliza un sistema óptico Fresnel lineal para concentrar la radiación solar hasta 30 veces. Esa energía es dirigida hacia un material especializado —generalmente un fotocatalizador o un componente fotoelectroquímico— que separa el agua directamente en hidrógeno y oxígeno.

“El proceso de Sparc elimina por completo la electricidad de la reacción de separación del agua y puede utilizar agua de menor calidad”, explicó Alana Barlow, CEO de Sparc Hydrogen, en diálogo con EUBizNews.

La conversión se realiza en una única etapa. Según Barlow, esto permitiría configurar instalaciones más simples, sin la infraestructura de generación eléctrica, almacenamiento y conexión a la red que requieren las plantas convencionales de hidrógeno verde.

De los precios eléctricos a la eficiencia solar

El hidrógeno verde se produce generalmente mediante electricidad renovable que alimenta un electrolizador. Sparc estima que cerca del 85% del costo nivelado de la producción convencional puede estar relacionado con asegurar energía firme para mantener las operaciones durante las 24 horas.

Esto expone a los proyectos a las variaciones del precio de la electricidad, al costo del almacenamiento y a la disponibilidad de generación renovable. El modelo de Sparc traslada la principal variable económica hacia la eficiencia de conversión solar en hidrógeno, conocida como STH.

“Como Sparc desacopla la producción de hidrógeno de la electricidad de la red, el costo pasa a depender de la eficiencia de conversión de energía solar en hidrógeno”, señaló Barlow.

La empresa calcula que una eficiencia STH de entre 12% y 15% podría colocar a la tecnología en condiciones comparables con una planta de electrólisis conectada a un parque solar fotovoltaico.

En mayo de 2026, Sparc validó una eficiencia superior al 10% a escala de laboratorio mediante un material proporcionado por la compañía estadounidense SunHydrogen. El siguiente paso será determinar si ese rendimiento puede reproducirse en el reactor piloto y mantenerse posteriormente en una instalación mayor.

Sparc no difundió una proyección concreta de costo comercial por kilogramo. Sin embargo, Barlow afirmó que las mejoras en los materiales avanzados podrían reducir la diferencia frente al hidrógeno convencional.

“Con el desarrollo continuo de la eficiencia de los materiales avanzados para la separación del agua, esperamos que nuestra tecnología pueda alcanzar hacia finales de esta década costos equivalentes a los del hidrógeno producido a partir de combustibles fósiles”, sostuvo.

La previsión constituye un objetivo empresarial y todavía no un resultado demostrado comercialmente. Los costos finales dependerán de la eficiencia, la inversión en equipos, la durabilidad de los materiales, las condiciones operativas y el desempeño alcanzado al ampliar la producción.

Agua de menor calidad y materiales reemplazables

La calidad del agua representa otra diferencia potencial. Los electrolizadores suelen necesitar agua altamente purificada porque los contaminantes pueden dañar sus celdas o acelerar su degradación.

Sparc afirma que su proceso puede funcionar con agua de menor calidad, reduciendo la necesidad de infraestructura de tratamiento y el riesgo de daños por contaminación. Esta posibilidad podría resultar relevante en regiones donde el agua purificada es escasa o costosa.

El reactor también fue diseñado para incorporar mejores materiales de separación sin necesidad de reconstruir la instalación.

“Las actualizaciones de materiales pueden incorporarse directamente en nuestro reactor, sin rehacer la planta, por lo que los sitios ya desplegados pueden beneficiarse de las mejoras de eficiencia que aparezcan con el tiempo”, explicó Barlow.

El enfoque permitiría que las plantas operativas incorporen avances en fotocatalizadores y materiales fotoelectroquímicos. También podría reducir el riesgo de obsolescencia tecnológica, aunque cada componente nuevo deberá demostrar eficiencia y durabilidad suficientes para su aplicación comercial.

Sparc Hydrogen
Sparc Hydrogen

El reactor piloto alcanzó el nivel TRL 6

Sparc Hydrogen sitúa su reactor en el nivel seis de madurez tecnológica, conocido como TRL 6. Esta clasificación indica que el desarrollo superó la validación de laboratorio y se prueba en un entorno operativo relevante.

La planta Sparc Hydrogen Advanced Research Pilot, denominada SHARP, produjo su primer hidrógeno en diciembre de 2025 en Roseworthy, Australia Meridional. Fue puesta en servicio en febrero de 2026 y actualmente desarrolla operaciones autónomas y continuas durante las horas de exposición solar.

La instalación permite reunir datos sobre el funcionamiento del reactor, el comportamiento de los materiales y las condiciones operativas fuera del laboratorio.

“En la próxima etapa, Sparc continuará la operación solar de SHARP para obtener datos de campo, evaluará la compatibilidad del material de SunHydrogen a escala piloto, ampliará la cartera de materiales calificados y explorará asociaciones de fabricación”, detalló Barlow.

La empresa también mantiene conversaciones para desarrollar una planta de demostración comercial de mayor escala.

“Estamos dialogando con actores estratégicos, desarrolladores de hidrógeno y potenciales compradores para nuestra próxima planta de demostración comercial, que esperamos ampliar dentro de los próximos dos o tres años”, agregó.

La ubicación, la capacidad productiva y el monto de inversión de esa instalación todavía no fueron confirmados.

Una alianza entre investigación, tecnología y energía

La tecnología se originó en las investigaciones sobre fotocatálisis dirigidas por el profesor Greg Metha en la Universidad de Adelaide.

Sparc Hydrogen fue constituida en 2022 como una empresa conjunta integrada por Sparc Technologies, la Universidad de Adelaide y la compañía australiana de minería y energía Fortescue.

Sparc Technologies y la universidad poseen cada una una participación del 36%, mientras que Fortescue controla el 28% restante. La institución académica continúa como socia de investigación y participa en el desarrollo tecnológico.

La estructura combina investigación científica, desarrollo industrial y experiencia en el sector energético. Su resultado comercial dependerá de que los socios puedan transformar los avances de laboratorio y las pruebas piloto en un sistema fabricable, financiable y operativo a escala industrial.

Europa figura entre los mercados prioritarios

Sparc considera a Europa una región prioritaria fuera de Australia por su demanda de hidrógeno con menores emisiones y por el respaldo de las políticas nacionales y comunitarias.

“Europa es un mercado objetivo central para la tecnología de Sparc fuera de Australia, debido a la demanda de hidrógeno más limpio y al apoyo de las políticas públicas”, afirmó Barlow a EUBizNews.

La compañía ya trabaja con empresas europeas, entre ellas la firma española Solatom, que suministró el sistema Fresnel lineal utilizado para concentrar la radiación solar.

Sparc busca nuevos socios industriales, tecnológicos y financieros que participen en las fases de ensayo, demostración y comercialización. Como el sistema todavía se encuentra en una etapa precomercial, no se anunció ningún despliegue en Europa.

El continente ofrece una demanda potencial considerable, pero su industria del hidrógeno atraviesa dificultades. Los proyectos deben conseguir electricidad renovable, asegurar compradores a largo plazo, cumplir las normas de certificación de emisiones y obtener capital en un contexto de mayores costos de equipos y construcción.

“Muchos proyectos europeos de electrólisis han tenido dificultades para alcanzar una decisión final de inversión porque están expuestos a la volatilidad del precio y del suministro de energía renovable, además del aumento del costo de los electrolizadores”, sostuvo Barlow.

La ejecutiva considera que retirar la electricidad de la reacción puede eliminar uno de los principales riesgos durante el desarrollo de una planta.

“Al conocer desde el inicio los costos de los insumos de una planta de Sparc Hydrogen para toda la vida del proyecto, nuestra tecnología elimina un riesgo de inversión significativo en el camino hacia la decisión final de inversión”, añadió.

Sparc Hydrogen

Acero y amoníaco, entre los primeros mercados

La demanda mundial de hidrógeno ronda los 100 millones de toneladas anuales, aunque la mayor parte de la producción continúa dependiendo de combustibles fósiles.

La refinación de petróleo representa aproximadamente entre el 45% y el 50% del consumo. Le siguen la producción de amoníaco, con entre el 30% y el 35%; las materias primas químicas, con entre el 10% y el 15%; y el hierro de reducción directa para la siderurgia, con alrededor del 5%.

Sparc recibió interés de desarrolladores vinculados con proyectos de hierro de reducción directa y amoníaco que buscan disminuir sus emisiones. La compañía también estudia aplicaciones en movilidad y generación eléctrica.

“Actualmente exploramos alternativas globales para nuestra primera planta comercial ampliada, con el objetivo de demostrar la tecnología en un entorno operativo”, indicó Barlow.

El primer mercado industrial dependerá de la ubicación de la planta, el acceso a clientes y la capacidad de integrar la producción de hidrógeno con los procesos posteriores.

La durabilidad será una prueba central

Sparc sostiene que la planta piloto permitió resolver buena parte de los desafíos relacionados con la ampliación del reactor. El trabajo restante incluye la integración con equipos de procesamiento posteriores y la validación de los materiales que impulsan la reacción.

Continúan apareciendo fotocatalizadores y componentes fotoelectroquímicos con mayores tasas de conversión, pero un buen resultado de laboratorio no garantiza por sí solo su viabilidad comercial. Los materiales deberán resistir una exposición solar prolongada, condiciones climáticas variables y ciclos operativos repetidos.

Sparc evalúa actualmente materiales desarrollados por terceros sin cobrarles por el proceso. Barlow señaló que existe una cantidad importante de desarrolladores potenciales en Europa y el Reino Unido.

La próxima etapa deberá demostrar si la producción solar directa de hidrógeno puede avanzar desde una operación piloto hacia un proyecto industrial financiable. La propuesta aborda dos restricciones relevantes —el costo de la electricidad y la pureza del agua—, pero todavía deberá acreditar durabilidad, integración y competitividad en una escala mayor.

Para Europa, la tecnología aparece mientras gobiernos e inversores revisan cómo convertir sus objetivos de hidrógeno en plantas operativas. Eliminar la electricidad de la reacción podría reducir una de las mayores incertidumbres del sector. La posibilidad de que esa ventaja habilite proyectos comerciales dependerá de los resultados de la próxima planta de demostración.

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