Araxá, el proyecto brasileño que busca abrir una nueva vía de suministro de minerales críticos para Europa
St George Mining amplió su estimación de recursos y avanza en ensayos de procesamiento mientras conversa con grupos industriales europeos. El desafío es convertir la dimensión del yacimiento en producción comercial.
La búsqueda europea de fuentes alternativas de minerales críticos encuentra una posibilidad en Brasil. En Araxá, estado de Minas Gerais, la australiana St George Mining desarrolla un yacimiento con tierras raras utilizadas en imanes permanentes y niobio destinado, entre otras aplicaciones, a la industria siderúrgica. La compañía ya mantiene conversaciones con posibles clientes europeos, aunque la producción y los contratos de suministro todavía están pendientes.
«La enorme dimensión de nuestro yacimiento de tierras raras nos brinda la oportunidad de abastecer cadenas de suministro de todo el mundo, incluidas las de Brasil, Estados Unidos y Europa», señaló a EUBizNews John Prineas, presidente ejecutivo de St George Mining.
La oportunidad ganó escala con la última estimación de recursos minerales de Araxá. Publicada en agosto, situó el principal recurso de tierras raras en 111,2 millones de toneladas, un 57% más que en el cálculo anterior. Cerca de 75,2 millones de toneladas corresponden a las categorías Medida e Indicada, que ofrecen una base geológica de mayor confianza para planificar la mina y realizar estudios económicos.
La estimación comprende aproximadamente 760.000 toneladas de óxidos contenidos de neodimio y praseodimio. Esos elementos se emplean en imanes permanentes para aplicaciones como motores eléctricos y aerogeneradores. Araxá contiene, además, una importante mineralización de niobio, lo que abre la posibilidad de obtener dos productos de un mismo proyecto.
«Ahora tenemos 75 millones de toneladas en las categorías Medida e Indicada. Ese es el material que podemos convertir en reservas», explicó Prineas. La conversión aún no se concretó. Un recurso mineral estima lo que existe en el yacimiento, pero no determina cuánto podrá producirse de manera rentable.
El interés europeo va más allá de la extracción
Para Europa, acceder a los minerales de Araxá dependerá de algo más que obtener material de una mina. Las tierras raras deben atravesar varias etapas de procesamiento antes de utilizarse en imanes. Diversificar las cadenas internacionales de suministro exige, por lo tanto, capacidad industrial además de nuevos yacimientos.
St George firmó un memorando de entendimiento con la española Técnicas Reunidas para ensayar métodos de procesamiento con material de Araxá. Los trabajos podrían ayudar a definir cómo obtener productos de tierras raras y facilitar conversaciones con compradores europeos. Se trata de una colaboración técnica inicial, no de una decisión de construir una planta ni de un compromiso de entrega a Europa.
Prineas indicó que la empresa también conversa con otros grupos industriales del continente. «Algunos son compañías químicas y otros, acerías», afirmó ante EUBizNews. Según explicó, los próximos resultados metalúrgicos y estudios económicos permitirán a los potenciales clientes evaluar con más precisión posibles acuerdos de compra a largo plazo.
Esos acuerdos podrían influir, además, en la financiación. De acuerdo con Prineas, algunos interesados estudian esquemas de suministro que incluirían pagos anticipados. Por ahora son negociaciones en curso: la compañía no ha anunciado contratos vinculantes de suministro de Araxá con compradores europeos.
La apuesta por procesar en Brasil
St George trabaja en una estrategia para conservar una mayor parte de la cadena de valor en Brasil. Los ensayos a escala piloto buscan separar el material de Araxá en un concentrado de niobio y una corriente enriquecida en tierras raras. Las siguientes pruebas evaluarán la obtención de ferroniobio, utilizado por las acerías, y de productos intermedios de tierras raras.
La empresa también participa con socios brasileños en una propuesta para establecer un centro de procesamiento de tierras raras en Minas Gerais. Su puesta en marcha continúa sujeta a evaluaciones y decisiones de inversión. Junto con los ensayos de Técnicas Reunidas, estas iniciativas muestran las dos dimensiones de la estrategia comercial de Araxá: desarrollar capacidad industrial cerca del yacimiento y buscar clientes y conocimiento técnico en el exterior.
Para los fabricantes europeos, los materiales procesados en Brasil podrían representar una fuente adicional de abastecimiento. Esa vía complementaría los planes de la Unión Europea para ampliar su propia capacidad de refinado y fabricación.
La prueba decisiva será llegar a producir
St George inició el trámite de licencias ambientales para una posible mina y un complejo industrial en Araxá. Worley asesora en los estudios de desarrollo, mientras continúan las pruebas metalúrgicas. Sus resultados ayudarán a definir los costes, el plan de producción y las necesidades de financiación.
«Ahora tenemos un gran recurso. Nos corresponde demostrar que podemos rentabilizarlo», dijo Prineas.
El directivo ve al ferroniobio como posible primer producto comercial. «Potencialmente, en 2029 o 2030 estaremos produciendo ferroniobio. Nuestro objetivo ronda las 10.000 toneladas», señaló. Según sus previsiones actuales, la producción de tierras raras podría comenzar aproximadamente un año después.
Las fechas y los volúmenes son objetivos de la compañía, condicionados a los estudios, los permisos, la financiación y la construcción. La importancia de Araxá para Europa dependerá, en última instancia, de esa ejecución: que un gran recurso brasileño llegue a convertirse en una fuente fiable para industrias que buscan diversificar su abastecimiento.



