Italia lleva a más de 100 empresas a São Paulo y ubica a Brasil entre sus mercados prioritarios

El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, encabeza una delegación empresarial integrada por Confindustria, ICE, SACE, SIMEST y CDP. El comercio bilateral alcanzó €11.070 millones en 2025, mientras los primeros datos posteriores al acuerdo UE–Mercosur muestran un aumento del 22,3% en las exportaciones italianas hacia Brasil.

10 de septiembre de 2026
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Italia lleva a más de 100 empresas a São Paulo y ubica a Brasil entre sus mercados prioritarios

Italia trasladó a São Paulo una delegación de más de 100 empresas como parte de una iniciativa respaldada por el Gobierno para ampliar las exportaciones, las inversiones y la cooperación industrial con Brasil, su principal socio comercial en América del Sur.

El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, encabeza la visita, segunda etapa de una misión más amplia por Sudamérica que comenzó en Argentina. Se trata de su tercer viaje a Brasil desde que asumió el cargo y se enmarca en el Plan de Acción para la Exportación de Italia, que identifica al país como uno de los principales mercados para la expansión comercial.

La delegación incluye representantes de Confindustria, la principal organización empresarial italiana, junto con directivos de la agencia de comercio exterior ICE, la aseguradora de créditos a la exportación SACE, la entidad de internacionalización SIMEST y la institución financiera estatal CDP.

La misión busca vincular a empresas italianas con compañías e instituciones brasileñas, identificar oportunidades de inversión y fortalecer una relación económica que ya comprende energía, fabricación de automóviles, maquinaria, infraestructuras, tecnología y servicios financieros.

Brasil es el principal destino de las exportaciones italianas dentro del Mercosur y concentra el 76,6% de las ventas de Italia hacia el bloque.

El intercambio bilateral alcanzó los €11.070 millones en 2025, un incremento del 6,7% frente al año anterior. Las exportaciones italianas sumaron €5.800 millones y generaron un superávit comercial de €512 millones para Italia.

Los primeros datos posteriores a la entrada en vigor del acuerdo UE–Mercosur también muestran una intensificación de los flujos comerciales. Las exportaciones italianas hacia Brasil aumentaron un 22,3% durante el primer mes de aplicación, mientras que las importaciones procedentes del país sudamericano crecieron un 21,8%.

Las cifras constituyen una señal inicial sobre el potencial del acuerdo, aunque será necesario observar un período más extenso para determinar si la aceleración representa un cambio sostenido en la actividad comercial.

La relación general entre Europa y Mercosur también está creciendo. El comercio de bienes entre ambos bloques alcanzó los €21.790 millones durante mayo y junio de 2026, frente a los €18.300 millones del mismo período de 2025. La diferencia representó un aumento del 19%, equivalente a €3.490 millones.

El intercambio entre Italia y los países del Mercosur creció un 51% entre 2019 y 2025 y se aproximó a los €8.000 millones durante el primer semestre de 2026.

Reuniones bilaterales en São Paulo

La agenda de Tajani en São Paulo incluye reuniones con el ministro brasileño de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Rosa, y con Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo, conocida como FIESP.

El foro empresarial bilateral reúne a funcionarios, organizaciones empresariales y directivos de ambos países. En el programa participan el presidente de Confindustria, Emanuele Orsini; el presidente de ICE, Matteo Zoppas; y representantes de SACE, SIMEST y CDP.

El ministro italiano también mantiene encuentros con consejeros delegados de compañías del país que ya operan en Brasil. Una reunión en las oficinas de Almaviva en São Paulo está centrada en las condiciones necesarias para ampliar la presencia corporativa italiana.

Durante la apertura del foro no se anunciaron contratos individuales ni compromisos específicos de inversión. El resultado comercial de la misión dependerá, por lo tanto, de que los contactos institucionales se conviertan en acuerdos de suministro, asociaciones e inversiones productivas.

Una presencia industrial consolidada

La estrategia italiana en Brasil cuenta con el respaldo de compañías que ya operan a gran escala en el país.

El grupo energético Enel emplea directamente a unas 10.000 personas en Brasil y acumula aproximadamente €13.000 millones en inversiones. Su red de distribución en São Paulo atiende a más de ocho millones de clientes y se gestiona desde un centro que supervisa en tiempo real la infraestructura eléctrica.

En la industria automotriz, Stellantis opera el complejo de Betim, inaugurado en 1976 como la primera fábrica de Fiat fuera de Italia. La planta produjo más de 18 millones de vehículos, de los cuales más de cuatro millones fueron exportados a alrededor de 40 países.

Estas operaciones reflejan el tipo de presencia industrial de largo plazo que Italia busca extender más allá de las exportaciones tradicionales. El Gobierno pretende ayudar a más compañías a establecer asociaciones locales, participar en cadenas de suministro y utilizar Brasil como plataforma para el mercado sudamericano.

La visita a Brasil continúa la escala realizada por la delegación en Buenos Aires el 8 de septiembre, donde funcionarios italianos y argentinos analizaron oportunidades de comercio, inversión y cooperación industrial. El programa se desarrolla en São Paulo hasta el 10 de septiembre.

La decisión de incluir Argentina y Brasil dentro de una misma misión refleja el intento italiano de convertir el acuerdo UE–Mercosur en oportunidades para empresas de distintos tamaños y diversificar los mercados de exportación ante el aumento de las tensiones comerciales mundiales.

Brasil también ofrece a Italia un entorno comercial respaldado por vínculos sociales históricos. Alrededor de 970.000 ciudadanos italianos viven en el país, mientras la población de origen italiano se estima en aproximadamente 32 millones de personas.

Para las empresas italianas, sin embargo, la cuestión central será si el acercamiento político y la reducción de las barreras comerciales pueden convertirse en contratos, financiación y capacidad operativa.

La misión incorpora a Brasil de forma explícita dentro de la estrategia exportadora de Italia. Su importancia a largo plazo dependerá de que el actual crecimiento del comercio esté acompañado por nuevas alianzas industriales y una presencia más amplia de compañías italianas en la mayor economía de América Latina.

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