Shell y FAW apuestan por baterías más seguras para camiones eléctricos con tecnología de inmersión
Shell y FAW colaboran en el desarrollo de baterías para camiones eléctricos con sistema de enfriamiento por inmersión, buscando mejorar la seguridad y el rendimiento en un sector en transformación.

Shell y FAW han anunciado una colaboración para desarrollar baterías de camiones eléctricos equipadas con un sistema de enfriamiento por inmersión, una tecnología que, según ambas compañías, mejorará la seguridad y el rendimiento en el sector de vehículos eléctricos (VE).
La asociación responde a una creciente preocupación industrial por los riesgos de seguridad de las baterías a medida que los camiones eléctricos ganan cuota de mercado. El enfriamiento por inmersión, que consiste en sumergir las celdas en un líquido dieléctrico, permite estabilizar la temperatura de manera más eficiente que los sistemas tradicionales de aire o líquido. Esto reduce el riesgo de sobrecalentamiento y fuga térmica, factores críticos para flotas comerciales de VE.
La iniciativa coincide con el esfuerzo de los fabricantes globales de camiones por electrificar vehículos pesados ante regulaciones de emisiones más estrictas en Europa y una demanda creciente en Latinoamérica. Mejorar la seguridad y fiabilidad de las baterías se considera fundamental para una adopción más amplia, especialmente en rutas de largo recorrido y operaciones intensivas donde los riesgos operativos y las exigencias de rendimiento son mayores.
Para Shell, este paso se enmarca en su estrategia de expansión en tecnología de VE y mercados de transición energética. FAW, uno de los principales fabricantes de vehículos comerciales en China, busca así reforzar su posición competitiva en un momento en que los camiones eléctricos son prioritarios para operadores logísticos a nivel global.
Aunque no se han detallado objetivos concretos de rendimiento para las nuevas baterías, ambas empresas señalan la seguridad y durabilidad como prioridades. Analistas destacan que un avance en este campo podría impulsar la adopción del enfriamiento por inmersión en toda la industria y establecer nuevos estándares de seguridad.
El desarrollo de estos sistemas avanzados conlleva riesgos técnicos y se enfrentará a la competencia de fabricantes consolidados y emergentes. Si Shell y FAW logran sus objetivos, la innovación podría acelerar la electrificación del transporte pesado, con repercusiones en estándares, cadenas de suministro e inversiones en infraestructura tanto en Europa como en Latinoamérica.



