BASF eleva previsión de beneficios para 2026 por alza de precios tras guerra en Irán
El gigante químico alemán BASF elevó su previsión de beneficios para 2026 tras fuertes subidas de precios derivadas de la guerra en Irán y su reestructuración.

BASF, el gigante químico alemán, elevó este miércoles su previsión de beneficios para 2026, citando fuertes subidas de precios tras el inicio de la guerra en Irán y la persistencia de altos costes energéticos y de materias primas. La compañía espera ahora un beneficio operativo anual de entre 7.400 y 7.800 millones de euros, por encima de la estimación anterior de entre 6.900 y 7.700 millones.
Es la segunda vez este año que BASF revisa al alza sus expectativas, lo que subraya el fuerte impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los mercados químicos globales. En el tercer trimestre, la empresa registró un incremento interanual del 15% en su beneficio operativo, hasta 1.600 millones de euros, y las ventas aumentaron un 14% interanual hasta 16.400 millones, impulsadas principalmente por subidas de precios de hasta el 30% en algunos productos desde marzo y un incremento del 2% en los volúmenes.
La compañía afronta una profunda reestructuración, que incluye el recorte de miles de empleos en su sede de Ludwigshafen, con el objetivo de reducir costes y mejorar su competitividad ante los elevados precios energéticos y la creciente competencia de productores asiáticos.
El aumento de beneficios y la reestructuración refuerzan la posición de BASF en el sector químico europeo, y podrían acelerar la consolidación si avanza en la adquisición de su rival alemán Evonik. Esta operación permitiría abaratar costes de materias primas y afianzar la cuota de mercado frente a la competencia asiática, al tiempo que BASF amplía su presencia en Asia con un nuevo complejo químico en China.
La industria química europea sigue afrontando desafíos por la volatilidad de los precios energéticos y la competencia global, lo que podría propiciar más consolidaciones como demuestra la estrategia de BASF. Sin embargo, los recortes de empleo y la reestructuración podrían provocar rechazo entre los trabajadores y las comunidades locales.
Para inversores europeos y latinoamericanos, la revisión al alza de BASF demuestra resiliencia ante los choques geopolíticos, con implicaciones para las cadenas de suministro y los costes de materias primas en ambas regiones. La capacidad de la empresa para trasladar los mayores costes podría influir en la estrategia de precios de todo el sector químico.



