El BEI concede un préstamo verde de 150 millones de euros a Neoenergia para modernizar redes eléctricas en Brasil
El BEI ha firmado un préstamo verde de 150 millones de euros con Neoenergia, avalado por Cesce, para modernizar las redes eléctricas de Brasil y facilitar la integración de renovables.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha acordado un préstamo verde de 150 millones de euros con Neoenergia para financiar la modernización de las redes de distribución eléctrica en Brasil. El acuerdo, anunciado esta semana y avalado por Cesce, la agencia española de crédito a la exportación, forma parte de un programa de inversiones más amplio valorado en 342 millones de euros que se desplegará entre 2027 y 2030.
El paquete financiero respaldará la renovación y modernización de líneas eléctricas, subestaciones, sistemas de control y protección, así como la automatización de la red. Según el BEI, estas mejoras buscan aumentar la fiabilidad y capacidad de la infraestructura de distribución eléctrica de Brasil, al tiempo que facilitan la integración de fuentes renovables.
Neoenergia, uno de los principales actores del sector eléctrico brasileño, prevé utilizar los fondos para conectar nuevos usuarios a la red y avanzar en los objetivos de eficiencia energética e integración de renovables de Brasil. La inversión beneficiará a comunidades y empresas locales al garantizar un suministro eléctrico más estable y resiliente, aspecto clave para la expansión de la generación renovable en el país.
El BEI subrayó que el préstamo se enmarca en la estrategia Global Gateway de la Unión Europea, que impulsa infraestructuras sostenibles y refuerza las alianzas con América Latina. El respaldo de Cesce como garante destaca el compromiso europeo con la transición energética en la región.
Para Neoenergia, el programa supone la oportunidad de mejorar su eficiencia operativa y su posicionamiento en el mercado. La compañía enfrenta riesgos de ejecución, como retrasos regulatorios u operativos y posibles fluctuaciones macroeconómicas en Brasil, pero podría obtener beneficios a largo plazo con una red más robusta y flexible.
La inversión se inscribe en los esfuerzos regionales de modernización de la infraestructura energética, apoyando la integración de renovables y la resiliencia de las redes. Para los inversores europeos, la operación demuestra cómo la financiación respaldada por la UE puede impulsar el desarrollo sostenible en regiones clave.



