El BEI impulsa el mercado de vivienda en Portugal con 300 millones de euros para aliviar la escasez
El apoyo de 300 millones del BEI al IFRRU 2030 permitirá aumentar la vivienda asequible en Portugal, con más del 64% de unidades en regiones de cohesión.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha aprobado una financiación de 300 millones de euros para reforzar la iniciativa IFRRU 2030, con el objetivo de aumentar la oferta de vivienda asequible y sostenible en Portugal. La operación desempeñará un papel clave para afrontar los persistentes retos del mercado de vivienda del país al movilizar inversiones públicas y privadas en construcción y rehabilitación.
IFRRU 2030 se articula en dos ejes principales: Construir para alquilar y Renovar para alquilar, apostando por la regeneración urbana y el incremento del parque de alquiler. Según el BEI, más del 64% de las viviendas apoyadas estarán en regiones de cohesión, en línea con la apuesta por la cohesión social y territorial en Portugal.
La iniciativa busca aliviar la escasez de vivienda que ha encarecido los alquileres y restringido el acceso a hogares asequibles. Al incrementar la oferta, el BEI pretende reducir la presión sobre el mercado y fomentar un desarrollo urbano más sostenible. Esta operación responde a los objetivos de la Unión Europea en materia de vivienda asequible y ciudades sostenibles, y se enmarca en la Hoja de Ruta Estratégica 2024–2027 del Grupo BEI.
Aunque se espera que el apoyo del BEI movilice más inversión pública y privada, el éxito del programa dependerá de la selección y ejecución de los proyectos, así como de la reacción del mercado ante el aumento de la oferta. Actores como Miguel Pinto Luz, ministro de Infraestructura y Vivienda, y Joaquim Miranda Sarmento, ministro de Estado y Finanzas, han manifestado un fuerte respaldo del Gobierno a la iniciativa.
La operación abre oportunidades para regenerar barrios y crear un parque de viviendas más resiliente y eficiente energéticamente. Persisten riesgos, especialmente en cuanto a asegurar el flujo de inversiones y el cumplimiento de los estándares de sostenibilidad. El BEI no ha detallado los criterios de selección de proyectos ni los plazos de entrega, pero ha subrayado su compromiso con la eficiencia energética y la resiliencia sísmica.



