Estonia aprueba farmacias robóticas 24/7 y abre el acceso a medicamentos en Europa
La aprobación en Estonia de farmacias robóticas 24/7 por Grab2Go podría transformar el acceso de los pacientes a medicamentos y marcar un precedente en Europa.

Estonia ha aprobado un proyecto de ley que permitirá la apertura de farmacias robóticas 24/7, una medida que podría transformar el acceso de los pacientes a medicamentos de prescripción y de venta libre, además de sentar un precedente para la automatización sanitaria en Europa.
La normativa, anunciada esta semana, permitirá a empresas como Grab2Go operar farmacias totalmente automatizadas y de autoservicio sin la presencia física de un farmacéutico. El despliegue comercial está previsto para marzo de 2027, tras dos años y medio de gestiones regulatorias por parte de Grab2Go para superar los obstáculos legales.
Si el parlamento aprueba las enmiendas a la Ley de Productos Medicinales, Estonia se convertiría en el primer país de Europa en legalizar formalmente farmacias robóticas abiertas las 24 horas, brindando a los pacientes acceso continuo a medicamentos. Sus defensores argumentan que esto podría mejorar la conveniencia, especialmente en zonas rurales o menos atendidas, y reducir los costes operativos para las farmacias.
La iniciativa está siendo observada de cerca por otros países europeos que consideran modelos similares, en un contexto de creciente automatización en el sector sanitario. La aprobación del gobierno estonio podría acelerar el debate sobre el papel de la tecnología para cubrir carencias en el acceso de los pacientes, especialmente fuera del horario habitual de las farmacias.
Sin embargo, la propuesta aún debe superar el escrutinio parlamentario y la posible resistencia de farmacéuticos y profesionales sanitarios preocupados por la seguridad, la orientación al paciente y el impacto en el empleo. La aceptación pública será clave para el éxito de la implementación comercial.
Grab2Go, que planea desplegar las primeras farmacias robóticas para marzo de 2027, deberá demostrar que sus sistemas automáticos cumplen con los estándares de seguridad y fiabilidad. Lo que ocurra en Estonia podría influir en los marcos regulatorios de otros países europeos y tener implicaciones en la cadena de suministro farmacéutica, los modelos de atención sanitaria y el futuro del empleo en farmacias.



