Frit Ravich invertirá más de €115 millones en una nueva fábrica y un centro de distribución en Madrid

El fabricante y distribuidor español de snacks construirá una planta de 33.000 metros cuadrados en Maçanet de la Selva y abrirá una instalación logística en Madrid. El programa prevé crear alrededor de 500 empleos, duplicar la capacidad productiva para 2030 y respaldar el objetivo de alcanzar una facturación anual de €600 millones.

7 de septiembre de 2026
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Frit Ravich invertirá más de €115 millones en una nueva fábrica y un centro de distribución en Madrid

La empresa alimentaria española Frit Ravich invertirá más de €115 millones en dos proyectos industriales y logísticos destinados a ampliar su capacidad productiva y reforzar la distribución en el centro y el sur de España.

La compañía familiar construirá una nueva fábrica junto a su sede de Maçanet de la Selva, en la provincia de Girona, y abrirá un centro de distribución en Madrid.

Las obras de la planta catalana comenzarán en 2027. El complejo ocupará aproximadamente 33.000 metros cuadrados y estará concentrado principalmente en la elaboración de patatas fritas y palomitas, dos de las principales categorías de la empresa.

La fábrica actual de Frit Ravich, con una superficie de 26.000 metros cuadrados, mantendrá su actividad y quedará más especializada en el procesamiento y la producción de frutos secos.

El programa forma parte del Plan Estratégico 2030 y busca aportar la capacidad industrial y logística necesaria para elevar la facturación anual hasta €600 millones.

Frit Ravich cerró 2025 con ventas de €359 millones, un 8% más que los €332 millones registrados durante el ejercicio anterior. El nuevo compromiso de inversión equivale, por lo tanto, a por lo menos un 32% de sus últimos ingresos anuales informados, aunque los desembolsos se repartirán durante varios años.

La capacidad productiva se duplicará para 2030

La nueva fábrica permitirá duplicar la capacidad total de producción de Frit Ravich antes de finalizar la década.

El proyecto también fue diseñado para ampliarse en fases sucesivas, con la posibilidad de cuadruplicar la capacidad actual hacia 2050. Esto no significa que todo el incremento se ejecutará inmediatamente: la construcción y la incorporación de líneas productivas avanzarán de acuerdo con la demanda y la evolución del negocio.

Frit Ravich denomina “flexieficiente” al modelo operativo previsto para el centro. El término, creado por la propia compañía, hace referencia a la posibilidad de adaptar la producción a los cambios en el consumo y a los picos temporales de demanda sin perder eficiencia operativa o logística.

La planta se encuentra actualmente en la etapa de Plan Director. Los trabajos preliminares de preparación de la parcela ya finalizaron, mientras los equipos definen la distribución interior, los flujos de trabajo y la secuencia de las diferentes fases constructivas.

El diseño de ingeniería, arquitectura y sostenibilidad ambiental se desarrolla con la participación de Colomer-Rifà, firma especializada que colaborará en la dirección del proyecto.

La empresa todavía no informó cómo se distribuirán los €115 millones entre la fábrica de Girona y el centro de Madrid. Tampoco comunicó un calendario completo de construcción y puesta en funcionamiento.

Alrededor de 500 nuevos empleos

La expansión prevé generar aproximadamente 500 puestos de trabajo de manera progresiva durante los próximos años, principalmente a medida que entre en funcionamiento la nueva capacidad industrial.

Frit Ravich calcula que las incorporaciones podrían acercar su plantilla a las 2.000 personas. A comienzos de 2026, la compañía contaba con alrededor de 1.300 empleados.

El proceso requerirá personal de producción, además de perfiles técnicos, de mantenimiento, calidad, logística y tecnología. El ritmo de contratación dependerá de la activación de las distintas etapas del proyecto.

La directora general de la compañía, Judith Viader, explicó que ampliar la capacidad permitirá responder al crecimiento de la demanda, potenciar las marcas propias y reforzar el doble papel de Frit Ravich como fabricante y distribuidor.

Ese modelo dual ocupa un lugar central en su estrategia. La empresa produce patatas fritas, palomitas, snacks y frutos secos con marcas propias, pero también distribuye productos de compañías españolas e internacionales en los canales de alimentación, hostelería, impulso y granel.

Su cartera incluye marcas como Caseras, Premium, Top Corn, Cocteleo y Real Bites. La compañía también amplió su catálogo de distribución mediante acuerdos con enseñas como Capri-Sun y Samai.

Madrid reforzará las entregas en 24 horas

El segundo componente de la inversión será un centro de distribución en Madrid, destinado a mejorar el servicio en las zonas centro y sur de España, reducir los tiempos de reposición y aumentar la disponibilidad regional de productos.

La instalación respaldará el compromiso de Frit Ravich de entregar pedidos dentro de un plazo de 24 horas a sus clientes de alimentación, hostelería, impulso y venta a granel.

Disponer de inventario más cerca de esos mercados debería reducir la distancia recorrida por los productos desde Girona y proporcionar mayor flexibilidad durante los períodos de alta demanda.

La empresa todavía no comunicó la superficie, la capacidad de almacenamiento, la localización exacta dentro de la región madrileña ni la fecha prevista de apertura.

La inversión responde a las características del negocio de distribución de Frit Ravich. A diferencia de un fabricante que abastece a un número limitado de plataformas de supermercados, la compañía administra un catálogo amplio y atiende canales con distintos volúmenes de pedido y frecuencias de entrega.

La ampliación de la red madrileña debería permitir que el grupo crezca sin concentrar todos sus flujos nacionales en la base catalana.

Un salto frente a las inversiones anteriores

Frit Ravich invirtió €8 millones durante 2025, un 14% más que en el ejercicio previo, principalmente en capacidad productiva, tecnología y eficiencia de procesos.

Aunque el nuevo programa de €115 millones abarcará varios años y no puede compararse directamente con la inversión de un único ejercicio, representa un aumento considerable en la escala de los proyectos de la compañía.

La empresa enmarca estas actuaciones dentro de la política de sus propietarios de reinvertir beneficios para financiar la expansión de largo plazo. No detalló si el programa también recurrirá a deuda bancaria u otras fuentes externas.

Fundada en 1963 por Josep Maria Viader, Frit Ravich es dirigida desde 1997 por su hija Judith Viader. Durante su gestión, la empresa amplió su actividad manufacturera y desarrolló una plataforma que combina fabricación y distribución.

La facturación avanzó desde €302 millones en 2023 hasta €332 millones en 2024 y €359 millones en 2025. Alcanzar el objetivo de €600 millones exigirá incrementar los ingresos aproximadamente un 67% respecto del último ejercicio informado.

El crecimiento dependerá no solamente de la ampliación de las fábricas, sino también del desempeño de las marcas propias, la incorporación de nuevos acuerdos de distribución, la expansión de los canales de hostelería e impulso y el desarrollo de las ventas internacionales.

Una inversión industrial de largo plazo

El programa divide la próxima fase de crecimiento entre dos activos complementarios.

La fábrica de Girona permitirá aumentar la producción y especializar las actividades entre las instalaciones nuevas y las existentes. El centro madrileño extenderá la red logística y mejorará el acceso a clientes de una parte importante del mercado español.

Esta estructura busca evitar que el incremento de la fabricación genere una presión excesiva sobre el sistema actual de distribución.

También proporciona margen para adaptar la expansión a las condiciones del mercado. La fábrica podrá crecer mediante diferentes fases, mientras que la plataforma de Madrid absorberá más volumen a medida que aumenten las ventas.

El programa de €115 millones lleva a Frit Ravich desde una estrategia de inversiones incrementales hacia una ampliación plurianual de su estructura industrial. Su ejecución determinará si la empresa puede transformar el crecimiento reciente de las ventas en la capacidad productiva, logística y laboral necesaria para acercarse a los €600 millones de facturación en 2030.

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