Los autobuses eléctricos de Irizar refuerzan el transporte verde de GZM y buscan mejorar la calidad del aire
Irizar entregó 31 autobuses eléctricos a la red GZM en Polonia, avanzando en el programa de Transporte Verde para reducir emisiones y mejorar la salud pública.

Irizar e-mobility completó la entrega de 31 autobuses eléctricos a la Górnośląsko-Zagłębiowska Metropolia (GZM), consolidando un avance clave en la modernización del transporte público y la lucha contra la contaminación atmosférica en la región polaca a través de su programa de Transporte Verde.
El proyecto, valorado en €36 millones y financiado en más de un 91% por el Plan Nacional de Recuperación de Polonia, incluye 16 autobuses articulados de 18 metros y 15 unidades estándar de 12 metros. El contrato contempla soporte técnico, formación de operadores y servicio postgarantía, garantizando la operatividad a largo plazo y la transferencia de conocimientos a las agencias locales.
Los nuevos vehículos fueron asignados a cuatro operadores municipales—PKM Sosnowiec, PKM Świerklaniec, PKM Katowice y PKM Gliwice—y sustituirán a unidades más antiguas y contaminantes en la red GZM. Esta transición se inserta en los esfuerzos regionales para mejorar la calidad del aire en Silesia, una de las zonas más industrializadas y densamente pobladas de Polonia.
El programa de Transporte Verde de GZM busca reducir la contaminación urbana y las emisiones de gases de efecto invernadero, riesgos de salud pública reconocidos. Al reemplazar autobuses diésel por vehículos eléctricos, la región apunta a disminuir partículas y óxidos de nitrógeno, contaminantes vinculados a enfermedades respiratorias y cardiovasculares. La iniciativa está alineada con los objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea, contribuyendo a las metas climáticas para 2030.
La entrega incluye la instalación de 19 estaciones de carga, esenciales para la integración operativa de los nuevos autobuses. Fuentes del proyecto consideran que el éxito de esta iniciativa podría servir de modelo para otras ciudades polacas y afianzar la presencia de Irizar en Europa central y oriental.
No obstante, el proyecto depende en gran medida del apoyo gubernamental, especialmente del Plan Nacional de Recuperación. Cambios en las prioridades políticas o de financiamiento podrían ralentizar futuras expansiones e innovaciones tecnológicas. Además, la integración operacional de la flota eléctrica plantea desafíos logísticos y de capacitación para los operadores municipales.
Para inversores y fabricantes, el contrato de GZM podría marcar tendencia en futuras licitaciones, a medida que ciudades europeas aceleran la transición hacia una movilidad urbana sostenible. Los resultados del proyecto serán observados de cerca por autoridades y actores industriales interesados en los beneficios ambientales y sanitarios de la electrificación del transporte público a gran escala.


