SMEunited pide destinar el 20% del próximo presupuesto europeo a las pymes
La organización reclama menos cargas administrativas, mayor apoyo a la inversión y un mercado único más accesible, y advierte sobre el impacto de nuevas obligaciones para las pequeñas empresas.

SMEunited pidió a los líderes de la Unión Europea que destinen el 20% de los fondos del próximo presupuesto comunitario a largo plazo a herramientas y proyectos para pequeñas y medianas empresas. La propuesta sitúa la inversión y la simplificación normativa en el centro de la estrategia que la organización reclama para reactivar la economía europea.
En la Cumbre Social Tripartita celebrada en Bruselas, su presidente, Davide Galli, planteó cuatro prioridades: reducir las cargas regulatorias, devolver a los emprendedores el control de su liquidez, asegurar un presupuesto que respalde la inversión y la formación, y facilitar el crecimiento y el comercio entre países dentro del mercado único. Según su comunicado, SMEunited presentó estas demandas en nombre de los 34 millones de pymes de Europa.
“Europa debería mostrar confianza en los emprendedores, reducir las cargas y crear las condiciones que permitan a las pequeñas empresas invertir, innovar y crecer”, sostuvo Galli. “Si queremos reactivar la economía europea, las pymes deben estar en el centro del plan”.
La cumbre reúne a los máximos responsables de las instituciones de la UE y a los interlocutores sociales europeos para debatir prioridades económicas y laborales. La agenda de esta edición se centra en el próximo presupuesto comunitario y en un mercado único que responda a las necesidades de las empresas y los trabajadores.
Inversión y formación en el próximo presupuesto europeo
Galli instó a los negociadores a alcanzar un acuerdo equilibrado y concluir las conversaciones sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) antes de que termine 2026. La reserva del 20% es una petición de SMEunited, que busca instrumentos y proyectos destinados a ayudar a las pymes a invertir, afrontar las transiciones ecológica y digital y crecer.
Cargas regulatorias, envases y empleo
En materia regulatoria, Galli sostuvo que los avances registrados en la UE todavía no han cambiado las condiciones cotidianas de las pequeñas empresas. Reclamó acelerar los paquetes de simplificación normativa y poner fin a la sobrerregulación nacional, conocida como gold-plating: la incorporación de requisitos adicionales a los establecidos por la legislación europea.
La secretaria general de SMEunited, Véronique Willems, reforzó el pedido de moderación legislativa. Identificó las nuevas normas sobre envases como una fuente de carga administrativa e incertidumbre jurídica, especialmente para las pymes que operan entre distintos países.
Willems pidió que el paquete ómnibus medioambiental sea aprobado antes de que termine octubre, como parte del reclamo de la organización para que las medidas de simplificación produzcan mejoras concretas.
También sostuvo que la futura Ley de Empleos de Calidad (Quality Jobs Act) no debería incorporar obligaciones adicionales para los empleadores de pequeñas y medianas empresas. Su intervención puso el impacto de la aplicación de nuevas reglas sobre las pymes en el centro de la discusión laboral.
Pensar primero en las pequeñas empresas
Galli reclamó que el principio Think Small First, que propone considerar primero las necesidades de las pequeñas empresas, guíe las próximas iniciativas, entre ellas la Ley de Equidad Digital (Digital Fairness Act) y la Ley de Productos (Product Act). SMEunited exige que los nuevos requisitos sean sencillos, viables y proporcionales.
La organización argumenta que las pymes ya trabajan dentro de un marco estricto destinado a proteger la salud y la seguridad de los consumidores. Advirtió que las obligaciones innecesarias y la superposición de normas podrían debilitar los objetivos compartidos de aumentar la productividad y la competitividad.
“Como interlocutor social, estamos preparados para hacer realidad esta reactivación”, afirmó Galli.



