El Banco Mundial eleva en 18% su previsión del precio del cobre para 2027 y alerta sobre inflación
La nueva previsión del Banco Mundial sobre el cobre anticipa mayores presiones de costos, con posibles efectos en la inflación y el crecimiento global.

El Banco Mundial ha elevado en un 18% su previsión para el precio del cobre en 2027, situándolo en 11.710 euros por tonelada ante la persistente demanda impulsada por la modernización de redes eléctricas y la expansión de los centros de datos. Esta revisión, publicada el 28 de octubre, refleja la preocupación por las continuas limitaciones de oferta y el aumento de los costes de producción en los mercados de materias primas.
La nueva estimación es solo un 1,5% inferior al promedio previsto para 2026, de 11.863 euros por tonelada, lo que indica que el Banco Mundial no anticipa un alivio significativo en los precios elevados del cobre a corto plazo. Además, el organismo espera que su índice de metales y minerales aumente un 25% este año antes de retroceder un 3,3% en 2027, evidenciando las fuertes presiones inflacionarias sobre la industria global.
Según Ayhan Kose, economista jefe adjunto del Banco Mundial, esta revisión al alza indica que "la demanda de cobre seguirá siendo sólida, impulsada por inversiones en redes eléctricas e infraestructura digital". La expansión de los centros de datos y los proyectos de electrificación seguirán impulsando la demanda, mientras que las interrupciones en el suministro de países como Chile e Indonesia mantienen la incertidumbre en el mercado.
Para Europa y América Latina, este panorama tiene amplias implicaciones. Los precios más altos del cobre podrían agravar las presiones inflacionarias, dificultando las decisiones de política monetaria y elevando los costes para los fabricantes, especialmente en los sectores de tecnología verde y construcción. En América Latina, los desafíos de oferta se han visto intensificados por restricciones a las exportaciones en la República Democrática del Congo y riesgos operativos en productores clave como Chile, donde opera la estatal Codelco.
El informe también destaca riesgos crecientes por posibles aranceles de importación en Estados Unidos y el encarecimiento de la energía, factores que podrían reducir los márgenes de beneficio de los productores y contribuir a la escasez regional de cobre. Sin embargo, el aumento de los precios podría incentivar nuevas inversiones mineras, especialmente en regiones con reservas sin explotar.
Otros metales muestran una volatilidad similar: el Banco Mundial prevé que el estaño alcance los 40.420 euros por tonelada en 2027 (un 22% más respecto a abril), mientras que el oro y la plata registrarían caídas del 7,6% y 11%, respectivamente, reflejando un cambio en el apetito inversor.
La última perspectiva de materias primas del Banco Mundial subraya la complejidad del entorno para autoridades, inversores y empresas que deben gestionar el equilibrio entre oferta, demanda y riesgos macroeconómicos.



