El G7 libera reservas de diésel para frenar la subida de precios globales
El G7 libera 100 millones de barriles de diésel, coordinados por la AIE, para estabilizar precios ante las interrupciones de suministro por conflictos.

Los países del G7 acordaron liberar 100 millones de barriles de reservas de diésel para contener la escalada de precios provocada por los conflictos en Europa y Oriente Medio, según el comunicado emitido el 2 de octubre de 2026.
La medida se produce cuando el precio del diésel en Estados Unidos alcanzó un promedio de €5.66 por galón en septiembre, un récord de los últimos años. En los primeros 20 días, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) coordinará una "liberación sustancial inmediata" para lograr un efecto inmediato en los mercados globales.
La presión del gobierno de Donald Trump fue clave para que los socios europeos actuaran, ante la preocupación por un posible endurecimiento de las exportaciones estadounidenses. La Unión Europea es especialmente vulnerable, ya que en agosto recibió cerca de la mitad de sus importaciones de diésel desde Estados Unidos, lo que acentúa los riesgos en caso de restricciones.
La acción coordinada del G7 busca aliviar las tensiones de suministro y frenar la volatilidad de los precios que amenaza tanto a Europa como a Estados Unidos. En Europa, donde muchos sectores dependen del diésel, la medida podría proteger la actividad industrial y limitar presiones inflacionarias. Para los países importadores de América Latina, la estabilización de precios y cadenas de suministro ofrece un alivio temporal, aunque la región sigue expuesta a la volatilidad global.
Analistas advierten que la medida del G7 podría ser sólo un paliativo. Las causas de fondo —las interrupciones derivadas de la guerra en Europa y la inestabilidad en Oriente Medio— siguen presentes. Además, un eventual bloqueo de exportaciones estadounidenses podría reactivar la volatilidad, especialmente para compradores europeos.
La respuesta del G7 subraya la creciente relevancia de la coordinación transatlántica en seguridad energética. La medida podría marcar el camino para una colaboración más estrecha entre Estados Unidos y la UE si las tensiones geopolíticas se agravan.
Empresas e inversores del sector energético siguen de cerca la implementación de la medida y posibles cambios regulatorios, ya que su efectividad incidirá en márgenes y dinámica de precios. El G7 aún no ha detallado cómo evaluará el impacto de la liberación, dejando abierta la incógnita sobre la sostenibilidad de la intervención.



