Gallium Defense capta 7,1 millones de euros para hacer asequible la detección de drones a escala
La francesa Gallium Defense obtiene 7,1 millones de euros para desarrollar un radar modular y reducir los costes de la detección de drones en defensa.

Gallium Defense, una startup francesa de tecnología avanzada, ha recaudado 7,1 millones de euros en una ronda de financiación semilla para desarrollar el GDS-10, un sistema de radar modular diseñado para abaratar y escalar la detección de drones en los presupuestos de defensa.
La ronda de financiación, liderada por Keen Venture Partners y 360 Capital con la participación de Omnes Capital y Polytechnique Ventures, busca acelerar la integración de la tecnología de Gallium Defense en plataformas de defensa ya existentes. El sistema GDS-10 ofrece un rango de detección de 10 kilómetros para drones FPV, utilizando un radar AESA de banda X y arquitectura definida por software.
La modularidad y el enfoque en la reducción de costes del GDS-10 podrían transformar las estrategias de adquisición en el sector defensa. Al disminuir las barreras económicas para acceder a detección avanzada de drones, la propuesta de Gallium Defense podría permitir a ministerios y agencias de defensa de Europa y América Latina desplegar estos sistemas de forma más amplia, mejorando la seguridad del espacio aéreo sin incrementar la presión sobre presupuestos limitados.
Analistas señalan que la escalabilidad de la tecnología podría atraer contratos de mayor envergadura, especialmente en un contexto donde los gobiernos buscan modernizar sus infraestructuras ante la creciente amenaza de vehículos aéreos no tripulados. Sin embargo, la aceptación en el mercado sigue siendo incierta ante la competencia de proveedores consolidados de detección de drones.
La operación refleja el creciente interés inversor por soluciones asequibles para infraestructuras críticas, especialmente aquellas integrables en activos militares ya en servicio. Para responsables de compras y políticas de defensa, la llegada de radares económicos como el GDS-10 abre nuevas opciones para equilibrar capacidades y disciplina fiscal.



