KIKO Milano avanza hacia Argentina mientras acelera su expansión por América Latina
La compañía italiana de cosmética negocia su entrada al mercado argentino de la mano de Grupo One, el holding que opera Decathlon y Kiabi en el país. El movimiento ampliaría una expansión latinoamericana que ya incluye Brasil, Chile y México y que ahora suma Uruguay.

La marca italiana de cosmética KIKO Milano dio un nuevo paso hacia su desembarco en Argentina, luego de que Grupo One iniciara negociaciones para incorporar la compañía a un portafolio cada vez mayor de marcas internacionales de consumo.
Las conversaciones fueron confirmadas por Manuel Antelo, uno de los socios de Grupo One junto con Pedro Aguirre Saravia y Sabine Mulliez. El holding ya desarrolla en Argentina operaciones de compañías internacionales como Decathlon y Kiabi y amplía progresivamente su presencia en moda, deportes y retail.
Por el momento, no existe una fecha confirmada de apertura, un monto de inversión ni una cantidad definida de tiendas de KIKO Milano para Argentina, por lo que el proyecto continúa en etapa de negociación.
El avance, sin embargo, representa una evolución concreta respecto de agosto, cuando EUBizNews informó que Argentina estaba en el radar como posible segunda etapa después del desembarco de KIKO Milano en Uruguay.
La estrategia de la compañía italiana en el Cono Sur comienza así a adquirir una dimensión regional más clara.
De Uruguay a un mercado de consumo mucho mayor
KIKO Milano prepara sus primeras aperturas en Uruguay mediante un acuerdo con Grupo Antelo, con un plan que contempla aproximadamente €8,55 millones de inversión durante cinco años y una red de ocho tiendas.
La primera etapa se concentra en Montevideo y posteriormente prevé sumar ubicaciones en Punta del Este, Canelones y Punta Carretas, junto con el desarrollo de un canal de comercio electrónico.
Argentina representaría una oportunidad de una escala completamente diferente.
Con una población y una base de consumidores varias veces superior a Uruguay, el país ofrece un mercado potencial considerablemente mayor para una cadena internacional de belleza. Cuenta además con una industria cosmética consolidada, una extensa red de centros comerciales en sus principales ciudades y consumidores con fuerte exposición a marcas europeas e internacionales.
Para Grupo One, la incorporación de KIKO Milano permitiría además expandir el portafolio más allá de la indumentaria y los artículos deportivos hacia el segmento de belleza y cuidado personal.
El holding desarrolla actualmente un amplio programa de crecimiento en Argentina con marcas como Decathlon, Kiabi y Bestseller, mientras prepara la incorporación de nuevos conceptos internacionales.
Un negocio italiano de €967 millones
Fundada en 1997, KIKO Milano pasó de ser una cadena italiana especializada en maquillaje a convertirse en una compañía internacional de belleza con una propuesta basada principalmente en productos de marca propia, cuidado de la piel y accesorios.
La compañía alcanzó una facturación de €967 millones durante 2025, un crecimiento cercano al 8% respecto del ejercicio anterior.
Ese mismo año incorporó 132 puntos de venta y terminó el período con 1.389 establecimientos distribuidos en 75 mercados.
América Latina ya forma parte de esa estructura internacional. Antes del avance hacia Uruguay, KIKO Milano tenía presencia en Brasil, Chile y México.
La estrategia global de crecimiento ganó además impulso después de un cambio significativo en su estructura accionarial.
El fondo L Catterton adquirió una participación mayoritaria en KIKO Milano en 2024, pasando a controlar aproximadamente 69% de la empresa, mientras la familia fundadora Percassi conservó cerca del 30% y el equipo directivo mantuvo la participación restante.
La operación valoró al negocio italiano de cosmética en aproximadamente €1.400 millones y aportó capital y experiencia internacional para una nueva etapa de expansión.
KIKO Milano construyó históricamente un posicionamiento intermedio entre la cosmética masiva y el segmento premium, combinando identidad y diseño italiano con precios relativamente accesibles.
Ese modelo puede adquirir especial relevancia en América Latina, donde las compañías internacionales de belleza necesitan equilibrar el atractivo global de sus marcas con el poder adquisitivo de los consumidores locales.
Grupo One construye una plataforma regional de retail
La negociación con KIKO Milano también expone el crecimiento de Grupo One como socio operativo para compañías internacionales que ingresan o regresan al mercado argentino.
El holding encabezado por Antelo, Aguirre Saravia y Mulliez se convirtió en uno de los actores más activos en una nueva etapa de inversión extranjera dentro del retail local.
Su principal expansión actual corresponde a Decathlon, que regresó a Argentina en 2025 después de más de dos décadas fuera del país.
Grupo One desarrolla también la cadena francesa Kiabi, mientras el grupo danés Bestseller ingresó al mercado con marcas como Jack & Jones, Only y Balmohk.
A ese portafolio se sumará LC Waikiki, cuyo desembarco está previsto para 2027.
La estrategia tampoco se limita a Argentina.
El holding prepara nuevas operaciones de Decathlon en Perú y Ecuador, mientras los acuerdos que desarrolla en distintos mercados sudamericanos comienzan a configurar una plataforma regional desde la cual las marcas europeas pueden expandirse sin necesidad de construir estructuras operativas independientes en cada país.
KIKO Milano podría convertirse en la pata de belleza de ese modelo.
Las marcas europeas vuelven a mirar Argentina
Las negociaciones forman parte de un movimiento más amplio que empieza a observarse en el mercado argentino de consumo.
Compañías internacionales que durante años consideraron al país un mercado complejo por las restricciones a las importaciones, los controles cambiarios y la volatilidad macroeconómica vuelven a analizar oportunidades de inversión.
Para los retailers europeos, Argentina combina una escala considerable con una de las redes de centros comerciales y corredores urbanos más desarrolladas de Sudamérica.
La oportunidad, sin embargo, continúa acompañada de desafíos.
La evolución del tipo de cambio, el poder adquisitivo de los consumidores, los costos de importación y la capacidad de mantener los surtidos internacionales a precios competitivos seguirán siendo variables centrales para cualquier marca que ingrese al país.
Por eso, contar con socios locales con experiencia operativa adquiere un valor estratégico.
La experiencia de KIKO Milano en Uruguay permite anticipar parte del modelo que podría replicarse en Argentina: tiendas físicas complementadas por ecommerce, una fuerte presencia de productos propios y una experiencia comercial alineada con la identidad europea de la marca.
Por ahora, Argentina sigue siendo una operación en negociación y no un desembarco formalmente confirmado.
Pero las conversaciones representan un cambio importante en la estrategia regional de KIKO Milano. Lo que comenzó como una expansión hacia mercados latinoamericanos individuales empieza a proyectarse como una plataforma más amplia para el Cono Sur, con Argentina como el siguiente gran mercado potencial.



