La inversión latinoamericana en España alcanza €79.357 M y México lidera
El capital latinoamericano ya representa el 11,5% de la inversión extranjera acumulada en España y genera 72.000 empleos directos, según Global LATAM+ 2026. México encabeza el ranking, seguido por Argentina, Colombia y Brasil.

La inversión acumulada de América Latina en España alcanzó los €79.357 millones, un crecimiento del 141% desde 2010 que refuerza el posicionamiento del país como uno de los principales destinos europeos para el capital procedente de la región.
Ese volumen representa el 11,5% del stock total de inversión extranjera directa (IED) en España y genera aproximadamente 72.000 empleos directos, según la octava edición del informe Global LATAM+, presentada este 6 de noviembre en Madrid.
El estudio, liderado por ICEX-Invest in Spain, con el apoyo de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), analiza la creciente presencia internacional del capital latinoamericano y las relaciones económicas de la región con España y la Unión Europea.
Presentado en Casa de América, durante una jornada inaugurada por la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, el informe refleja una transformación estructural en los flujos de inversión transatlánticos.
Mientras las multinacionales españolas han mantenido históricamente una presencia significativa en América Latina, las empresas de la región amplían cada vez más sus propias operaciones en España, invierten en industrias locales y utilizan el mercado español como plataforma para su internacionalización.
Los datos muestran además que la inversión avanza más allá de las participaciones industriales tradicionales y se extiende hacia tecnología, servicios financieros, industria alimentaria y servicios empresariales, reflejando la internacionalización de un tejido corporativo latinoamericano cada vez más diversificado.
México lidera la inversión y crece el peso de la tecnología
México continúa siendo el principal inversor latinoamericano en España, con una inversión acumulada de €37.435 millones, equivalente a aproximadamente el 47% del total regional.
Le siguen Argentina, con €12.321 millones; Colombia, con €9.227 millones; y Brasil, con €6.269 millones.
En conjunto, estas cuatro economías concentran la mayor parte del capital latinoamericano invertido en el mercado español, aunque sus perfiles sectoriales presentan diferencias importantes.
Por actividades, las mayores posiciones acumuladas se encuentran en la fabricación de otros productos minerales no metálicos, con €20.690 millones, seguida por la metalurgia (€6.161 millones), las actividades inmobiliarias (€6.055 millones), los servicios financieros (€5.637 millones) y la industria alimentaria (€5.461 millones).
Las cifras reflejan el peso de las grandes inversiones industriales y corporativas, pero también muestran una presencia creciente de compañías latinoamericanas que desarrollan nuevas actividades en España.
Global LATAM+ identifica 335 proyectos de inversión greenfield procedentes de América Latina, una modalidad que comprende nuevas implantaciones empresariales en lugar de adquisiciones de compañías existentes.
Por cantidad de proyectos, España ocupa el segundo lugar entre los destinos extrarregionales, únicamente por detrás de Estados Unidos.
El sector del software y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) concentra el 22,9% de estas iniciativas, seguido por los servicios financieros, los servicios empresariales y la alimentación y bebidas.
El protagonismo tecnológico refleja el papel de España como posible puerta de entrada para empresas latinoamericanas interesadas en acceder al mercado europeo, conectar con inversores internacionales y diversificar su cartera de clientes.
Sin embargo, el flujo de nuevas inversiones mostró una moderación durante 2025.
La inversión extranjera directa procedente de América Latina alcanzó los €2.830 millones, una caída interanual del 7,8%, aunque se mantuvo en niveles similares al promedio de los últimos cinco años.
La región representó el 7,5% de toda la inversión extranjera recibida por España durante ese ejercicio, ubicándose como la tercera región geográfica de origen, detrás de la Unión Europea y Norteamérica.
México volvió a liderar los nuevos flujos, con €1.242 millones, equivalentes al 43,8% del total latinoamericano. Le siguieron Colombia, con €543 millones, y Argentina, con €419 millones.
La distribución sectorial también resultó relevante.
La industria alimentaria concentró €845 millones de inversión latinoamericana durante 2025, seguida por las actividades inmobiliarias (€392 millones), la extracción de crudo (€345 millones) y la programación y consultoría informática (€321 millones).
El contraste entre el crecimiento de la inversión acumulada y la caída de los flujos anuales es importante. Muestra que la presencia empresarial latinoamericana en España continúa profundizándose a largo plazo, aunque las nuevas entradas de capital pueden presentar oscilaciones entre ejercicios.
España consolida su papel como puente económico transatlántico
La relación económica también tiene una dimensión considerable en sentido inverso.
Según Global LATAM+ 2026, el stock de inversión española en América Latina alcanzó los €238.156 millones en 2025, lo que representa el 32,9% de toda la inversión española acumulada en el exterior.
Las compañías españolas con operaciones en la región generan más de un millón de empleos, reflejando la importancia de los mercados latinoamericanos para su actividad internacional.
El comercio constituye otro componente de esa relación.
España exportó bienes por €19.092 millones hacia América Latina durante 2025, mientras que 25.514 empresas españolas mantuvieron una actividad exportadora regular hacia la región.
Entre las principales actividades exportadoras se encuentran los productos farmacéuticos y químicos, los componentes de automoción, los equipos eléctricos y los productos agroalimentarios.
En el ámbito de los servicios no turísticos, España registró un superávit comercial de €8.798 millones con América Latina, evidenciando la importancia de las relaciones económicas que trascienden el intercambio de mercancías.
La publicación del informe coincide, además, con una nueva etapa para las relaciones entre Europa y América Latina.
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur establece un marco adicional para ampliar el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre las empresas europeas y los mercados sudamericanos.
Para España, las oportunidades ya no se limitan a su tradicional papel de inversor en América Latina. El país también atrae a compañías latinoamericanas que buscan expandirse hacia Europa, establecer sedes regionales y acceder a redes empresariales comunitarias.
Esta tendencia podría adquirir una relevancia creciente para empresas tecnológicas, entidades financieras y grupos industriales que buscan diversificar sus operaciones internacionales.
El informe también identifica una mayor internacionalización del capital latinoamericano. La inversión extranjera directa emitida por la región aumentó 19,8% durante 2025, mientras que las exportaciones de bienes crecieron 7,7% ese año y mantuvieron una evolución positiva durante el primer semestre de 2026.
El desafío ahora consiste en transformar esos flujos de inversión en un entorno empresarial más integrado, capaz de sostener nuevas etapas de crecimiento.
Para Europa y América Latina, la función económica de España adquiere una dimensión cada vez más multidireccional: las compañías europeas continúan utilizando el país como plataforma de operaciones transatlánticas, mientras los inversores latinoamericanos consolidan una presencia industrial, financiera y tecnológica cada vez mayor dentro de la economía europea.
Los €79.357 millones de inversión acumulada reflejan la profundidad alcanzada por esa relación y muestran por qué el capital latinoamericano se ha convertido en un componente cada vez más relevante del panorama económico español.



