Metro AG pierde control de su filial rusa tras decreto de Putin
Las operaciones rusas de Metro AG quedan bajo administración temporal del Kremlin, aumentando los riesgos para empresas extranjeras en medio del conflicto en Ucrania.

Metro AG, el minorista alemán, ha perdido el control operativo de su filial rusa tras un decreto firmado por el presidente Vladimir Putin que coloca el negocio bajo administración temporal. La medida, adoptada esta semana, intensifica los riesgos para las empresas extranjeras en Rusia en medio de una creciente tensión geopolítica desde la invasión de Ucrania.
De acuerdo con el decreto, UK Torg RUS gestionará las operaciones rusas de Metro, aunque la matriz alemana mantiene la propiedad formal. Metro entró en el mercado ruso en 2001 y actualmente opera 91 tiendas mayoristas en el país, con una plantilla de aproximadamente 9.000 empleados. El negocio sigue siendo relevante para el grupo: las ventas en Rusia crecieron 10,3% hasta 2.140 millones de euros en los primeros nueve meses del ejercicio 2025/26, lo que representa cerca del 8,7% de las ventas totales de Metro.
La acción del Kremlin sigue una serie de intervenciones estatales sobre empresas extranjeras desde el inicio de la guerra en Ucrania. Empresas como Nestlé y Auchan ya han enfrentado medidas similares, en lo que analistas consideran un esfuerzo concertado por parte de Rusia para controlar activos estratégicos o vulnerables a sanciones occidentales.
La pérdida de control operativo genera incertidumbre inmediata sobre la estabilidad de los ingresos de Metro en Rusia y el destino final de sus activos. Analistas advierten que este precedente podría acelerar la salida o desinversión forzosa de otras empresas alemanas y europeas, transformando el panorama de inversión en el país.
Para las empresas europeas, estos acontecimientos agravan los riesgos operativos y financieros de mantener presencia en Rusia. El sector empresarial alemán podría aumentar la presión sobre Berlín para que responda, especialmente si más activos pasan a control estatal o si las pérdidas de ingresos se amplían.
No obstante, la situación podría abrir oportunidades para que la gestión local o nuevas estructuras de propiedad estabilicen las operaciones dentro de Rusia, mientras las matrices extranjeras evalúan sus estrategias ante el aumento del riesgo geopolítico. Para Metro AG, los próximos pasos probablemente implicarán analizar opciones para mitigar pérdidas y ajustar su estrategia internacional, a medida que se clarifican las consecuencias del decreto del Kremlin en los próximos meses.



