Pagos con Stablecoins Aumentan 45% mientras Mastercard, Visa y Stripe Conectan Cripto y Dinero Tradicional
Los pagos con stablecoins alcanzaron los $482 mil millones en 2026, impulsados por la integración de grandes firmas de pagos con sistemas bancarios tradicionales.

Los pagos con stablecoins aumentaron un 45% hasta alcanzar los €429 mil millones en 2026 hasta septiembre, mientras Mastercard, Visa y Stripe intensificaron la integración de monedas digitales con los sistemas de efectivo tradicionales. Este crecimiento se produjo a pesar de que el valor total de stablecoins en circulación se mantuvo prácticamente estable, con un incremento de solo 0,4%, situándose en €271 mil millones.
El número de transacciones con stablecoins creció un 71%, superando los mil millones en 2026, lo que refleja una rápida adopción empresarial de estas monedas para pagos cotidianos. El gasto a través de tarjetas vinculadas a stablecoins alcanzó los €3,47 mil millones hasta septiembre, diez veces más que hace un año, señalando una mayor aceptación por parte de consumidores y comercios de productos de pago respaldados por criptoactivos.
Mastercard lanzó su plataforma Global Money, conectando las infraestructuras de stablecoins con los sistemas tradicionales de pagos. Visa está ampliando la integración de stablecoins en pagos internacionales mediante Visa Direct, mientras Stripe desarrolla tarjetas que permiten mantener saldos en stablecoins junto a monedas convencionales. Estas iniciativas permiten a las empresas liquidar pagos en stablecoins y recibir fondos en moneda fiduciaria, creando un puente efectivo entre activos digitales y la economía en efectivo.
La integración representa un posible punto de inflexión para los pagos globales, al habilitar liquidaciones instantáneas y reducir fricciones en transferencias transfronterizas. Para empresas de Europa y Latinoamérica, esto podría traducirse en menores costos y transferencias más rápidas, especialmente en mercados con volatilidad cambiaria o acceso bancario limitado.
No obstante, los pagos con stablecoins aún representan solo el 0,03% del volumen de pagos convencionales, lo que resalta la etapa incipiente de su adopción. Además, el estancamiento en la oferta total de stablecoins podría limitar el crecimiento futuro si la demanda transaccional sigue aumentando.
Para firmas de pagos y bancos, la integración de stablecoins crea nuevas oportunidades en el comercio digital, pero también intensifica la competencia y plantea interrogantes sobre el papel futuro de los intermediarios financieros tradicionales. Esta tendencia podría llevar a los reguladores de Europa y Latinoamérica a acelerar el desarrollo de marcos normativos para activos digitales, en un contexto donde la frontera entre cripto y finanzas tradicionales se difumina cada vez más.



