Von der Leyen advierte que los recortes presupuestarios de la UE ponen en riesgo la competitividad y la autonomía energética
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que los recortes presupuestarios propuestos por Alemania amenazan con debilitar la competitividad y la autonomía energética de la UE en medio de negociaciones clave.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió ante el Parlamento Europeo que los recortes propuestos al próximo presupuesto plurianual de la UE podrían socavar la competitividad del bloque y su autonomía energética, en un momento de intensificación del debate fiscal.
La advertencia de von der Leyen se produce mientras Alemania impulsa recortes significativos, frente a la oposición de 17 países del sur y este de la UE que buscan preservar subsidios a agricultores y fondos de cohesión. La última propuesta de la Comisión elevaría el presupuesto al 1,26% de la renta nacional bruta de la UE, un incremento leve sobre el ciclo actual.
Se espera que la presidencia irlandesa del Consejo de la UE presente en los próximos días un documento de negociación que recomendaría recortes superiores a los 100.000 millones de euros. Esta iniciativa acentúa la división entre los estados más ricos del norte, liderados por Alemania, y los países del sur y este, más dependientes de los fondos europeos para agricultura y desarrollo regional.
Von der Leyen argumentó que los recortes profundos pondrían en peligro la capacidad de la UE para financiar prioridades como la transición ecológica, la competitividad digital y la reducción de la dependencia energética externa. Subrayó la importancia de mantener la inversión en la política de cohesión para evitar un aumento de las disparidades económicas en el bloque.
El primer ministro portugués, Luís Montenegro, se sumó a la defensa de los fondos de cohesión, advirtiendo que los estados más pequeños serían los más perjudicados. La postura del grupo de 17 países refleja una creciente unidad entre los miembros que buscan proteger los subsidios y mecanismos de apoyo regional.
El desenlace de las negociaciones tendrá consecuencias significativas para sectores que dependen del apoyo de la UE, como la agricultura, la infraestructura y la innovación. Empresas e inversores siguen de cerca el proceso, ya que las decisiones presupuestarias influirán en la estabilidad de los mercados y en la dirección política a largo plazo en la región.
El debate se desarrolla en el contexto de próximas elecciones en Francia, Italia y Polonia, lo que podría complicar aún más el consenso. Si no se alcanza un acuerdo antes de fin de año, existe el riesgo de retrasos en la financiación y mayor incertidumbre para los programas europeos.
Algunos responsables políticos han planteado la posibilidad de introducir nuevos recursos propios para el presupuesto europeo, permitiendo mantener los niveles de financiación y aliviar las contribuciones nacionales. Sin embargo, con posiciones cada vez más firmes, se prevén negociaciones difíciles a medida que se acerca la fecha límite.



