La ONU advierte de triple choque por alza petrolera en países en desarrollo
La ONU advierte que el petróleo sobre $100, el costo de la deuda y El Niño amenazan con revertir el avance social en países en desarrollo antes de las reuniones del FMI y el Banco Mundial.

El precio del petróleo por encima de los $100 por barril, junto con los efectos de El Niño y el aumento de los costes de endeudamiento, conforman un "triple choque" para los países en desarrollo, advirtió este domingo el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El informe del PNUD, No Time to Recover, subraya el peligro de que estas crisis simultáneas empujen a millones de personas nuevamente a la pobreza y erosionen los avances sociales logrados en los últimos años. La advertencia llega días antes de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Bangkok, donde el tema ocupará un lugar central en la agenda.
Según el PNUD, el precio del petróleo ha superado los $100 por barril en las últimas semanas, impulsado por renovadas hostilidades en Oriente Medio. Este repunte ha encarecido el transporte y la energía a nivel mundial, pero los países en desarrollo—especialmente los importadores netos en Latinoamérica, África y Asia—sufren el mayor impacto. Los precios altos de la energía elevan el costo de vida, presionan los presupuestos estatales y pueden disparar la inflación, socavando la estabilidad económica.
A la vez, estas economías también enfrentan costes de financiamiento que han alcanzado de media un 9% en los mercados de bonos. El PNUD advierte que esta presión financiera obliga a los gobiernos a recortar gastos esenciales, con una reducción promedio del 8% en los presupuestos de educación desde 2019 entre los países de bajos ingresos. La combinación de energía cara y escaso margen fiscal limita la inversión en servicios públicos e infraestructura, con consecuencias directas sobre el crecimiento y el bienestar social.
El fenómeno climático de El Niño agrava estos retos al aumentar el riesgo de pérdidas agrícolas e inseguridad alimentaria. El impacto es especialmente grave para productores agrícolas en Centroamérica y Sudamérica, donde sequías e inundaciones amenazan exportaciones y el sustento rural.
Alexander De Croo, administrador del PNUD, pidió apoyo internacional urgente para ayudar a las economías vulnerables a superar la crisis. La agencia insta a países avanzados y a organismos multilaterales a priorizar alivios de deuda y soluciones de financiamiento sostenible, advirtiendo que sin acción el mundo podría enfrentar una "década perdida" en desarrollo.
La situación también ha sido destacada por grupos como Debt Justice, que consideran insostenible la actual carga de deuda de muchos países en desarrollo sin una intervención internacional coordinada. Las reuniones del FMI y el Banco Mundial son vistas como una oportunidad clave para abordar estas vulnerabilidades estructurales.
Para empresas e inversores de Europa y América Latina, el panorama subraya la importancia de monitorear los choques externos en mercados emergentes. El aumento de la pobreza y el menor gasto público pueden afectar la demanda y ralentizar la actividad comercial, al tiempo que crecen las expectativas de financiamiento innovador e inversión responsable.
El informe del PNUD advierte que, si no se moviliza apoyo urgente, los efectos conjuntos de precios altos del petróleo, crisis climáticas y presiones financieras amenazan con revertir el progreso social en gran parte del Sur Global.



