El Banco de Inglaterra advierte posible alza de tasas ante presión inflacionaria por energía

Clare Lombardelli, subgobernadora del Banco de Inglaterra, advierte que los elevados precios de la energía aumentan la probabilidad de una subida de tasas, intensificando la preocupación por la inflación en Reino Unido.

25 de septiembre de 2026
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El Banco de Inglaterra advierte posible alza de tasas ante presión inflacionaria por energía

Clare Lombardelli, subgobernadora del Banco de Inglaterra, advirtió que una subida de las tasas de interés en Reino Unido es "cada vez más probable" debido a las presiones inflacionarias persistentes impulsadas por los altos precios de la energía.

Durante su intervención en la Sexta Conferencia Bienal sobre Política Macroeconómica en Varsovia, Lombardelli señaló la "incertidumbre material" respecto al alcance y la duración del actual choque energético, que continúa agravándose por las tensiones geopolíticas, especialmente en Oriente Medio. Esta volatilidad de los costos energéticos está alimentando la inflación en el Reino Unido y aumentando la preocupación entre los responsables de la política monetaria.

La semana pasada, los responsables del Banco de Inglaterra votaron a favor de mantener las tasas sin cambios, con Lombardelli entre los seis miembros que optaron por la estabilidad. Sin embargo, tres miembros apoyaron un aumento, reflejando el creciente nerviosismo ante la persistencia de la inflación.

El Reino Unido enfrenta una presión alcista sobre los precios debido al encarecimiento de la energía, lo que refuerza las tendencias inflacionarias. Las empresas están especialmente expuestas, ya que los mayores costes energéticos se traducen en un aumento de los gastos operativos y una reducción de los márgenes de beneficio, obligando a muchos a revisar sus estrategias de precios y, posiblemente, trasladar los aumentos al consumidor final.

Si el Banco de Inglaterra decide finalmente subir las tasas, los costes de financiación para empresas y consumidores aumentarán, con posibles efectos negativos para el crecimiento económico. El riesgo de una inflación arraigada, junto con nuevas demandas salariales, es una de las principales preocupaciones de las autoridades.

Los mercados internacionales ya reflejan estas tensiones: los bonos estadounidenses a 30 años alcanzaron sus niveles más altos desde 2004, y el mercado británico también muestra señales de presión ante la expectativa de una política monetaria más restrictiva.

Para inversores europeos y latinoamericanos, la postura del Banco de Inglaterra anticipa un posible ciclo de endurecimiento que podría impactar los flujos de capital y los mercados de divisas. Aunque unas tasas más altas podrían hacer más atractivos los activos en libras, también incrementan el riesgo de desaceleración en una de las mayores economías europeas.

El choque energético está motivando a algunas empresas a considerar inversiones en fuentes alternativas para gestionar mejor sus costos a largo plazo y reducir la exposición a la volatilidad. Las autoridades monetarias seguirán de cerca indicadores como el crecimiento salarial, la inflación al consumidor y la evolución de los mercados energéticos para orientar sus próximas decisiones.

La advertencia de Lombardelli resalta los desafíos complejos que enfrenta la economía británica, obligando a las autoridades a equilibrar el control de la inflación con el riesgo de menor crecimiento.

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